lunes, 31 de marzo de 2014

Crónica histórica de una experiencia periodística: De Campoamor a La Moncloa / Francisco Poveda


Coincidiendo con la reciente muerte de Adolfo Suárez ha vuelto a resurgir la figura histórica del primer ex-presidente del Gobierno de la Democracia y se ha hecho pública la razón de fondo por la que tuvo que dimitir a comienzos de 1981, abandonado por la confianza del rey Juan Carlos I y la presión definitiva del sector más inmovilista del Ejército. Con la celebración del funeral de Estado en la catedral de La Almudena se cierra definitivamente un importante capítulo de la actual Historia de España que los investigadores aún tienen que expurgar a fondo para que la verdad resplandezca por encima de una austera lápida de la catedral de Ávila.

En la primavera de 1978, y tras un período de reflexión, Adolfo Suárez accedió  a conceder su primera entrevista solicitada como presidente del Gobierno a un periodista. Hasta un año después, no concedería la segunda ; sería al entonces director de “El País”, Juan Luis Cebrián. De aquel 12 de mayo se esbozan aquí recuerdos y prolegómenos que, vistos con la perspectiva actual, sirven de documentación a la crónica  inconclusa de aquellos años.

En aquel tiempo era la entrevista más codiciada. Pero  el Presidente no estaba por la labor debido a la complejidad del ambiente político. Muchos otros colegas de Madrid y extranjeros lo habían intentado ya, sin suerte, y las posibilidades de una aceptación definitiva eran remotas.

Suárez, Adolfo, el otrora campeón estival de tenis en la Dehesa de Campoamor cuando le conocí por primera vez diez años antes, se sentaba ahora en uno de los sillones más difíciles de este país, sacudido por el terrorismo y la crisis económica. Y enrolado en el proceso de pasar sin violencia de una autocracia a una democracia enmedio de un agrio debate popular de si hacerlo con ruptura o con reforma. Él apostaba y era líder de lo segundo como centrista converso desde las filas del partido único oficial. Pocos meses después conseguiría sacar adelante, con consenso y refrendo popular, una nueva Constitución democrática: la que más ha durado en toda nuestra historia como país aunque ahora se la cuestione.

El Presidente me recibió a las ocho de la tarde del viernes 12 de mayo, después del Consejo de Ministros. Antes, Fernando Ónega, en aquella fecha jefe de Prensa de la Presidencia del Gobierno, me había mostrado la parte oficial de un Palacio de la Moncloa, aún sin reformar para adaptarlo a su nueva función, y tal como estaba para ser residencia de jefes de Estado de visita en España. Suárez surgió, impecable, de la zona provisional de su residencia y, tras recordar nuestros veranos en la finca de los Tárraga-Segura, me invitó a pasar a su despacho de estilo clásico francés.

Mi objetivo profesional se estaba a punto de cumplir. Era yo el primer periodista en lograr un tiempo del Presidente para charlar distendidamente sin más restricciones que no tomar notas o enchufar la grabadora. Estuvimos casi dos horas, sin contar lo que hablamos mientras me acompañó a la puerta para despedirme y recordar que “Campoamor es uno de los sitios donde más me he divertido”. Definitivamente, me pareció más seductor que tahúr.

La labor previa había dado su fruto. Aparte de esgrimir nuestros comunes veraneos, y amigos jerezanos como Federico González de la Peña, el luego librero de Brönte, hube de utilizar conexiones personales de confianza para los dos, entre otros, el ahora muy famoso Antonio Navalón, uno de sus asesores personales, y Pepe Duato, gobernador civil de Alicante, y desterrado por la Dictadura tras haber asistido en su juventud al “contubernio de Munich”, además de ser padre del bailarín Nacho Duato.

El mètodo, mi oferta, y las conexiones profesionales habían convencido al, hasta entonces, desconfiado y hermético Adolfo Suárez. La fórmula de compromiso era hablar como presidente de UCD más que del Gobierno, en un contacto oficioso y amistoso. Las condiciones me recordaron las que Abilio Bernaldo de Quirós me puso un quinquenio atrás para lograr entrevistar a Henry Ford II, el magnate mundial del automóvil, de Detroit.

Años después, alguno de esos mismos intermediarios me procuraron la elaboración de un proyecto periodístico para España de “News Corporation”, la empresa mediática del judío australiano Rupert Murdoch, que, finalmente, no se desarrolló ante argumentos estratégicos nacionalistas de otras empresas periodísticas madrileñas.

La actitud del Presidente se explicaba, más que por estrategia de partido, por prudencia para no poner en peligro la política de Estado que él se proponía, de acuerdo con el Rey Don Juan Carlos, para restablecer la convivencia en un país muy estigmatizado todavía como consecuencia de la secuelas dejadas por la Guerra Civil y el régimen de Franco en una sociedad ya madura para la democracia. A Suárez no le gustaban las entrevistas periodísticas formales y prefería la charla amistosa inteligente porque consideraba prudente no emitir públicamente juicios de valor sobre personas y hechos recientes que pusiesen en riesgo sus propósitos, más o menos confesados genéricamente. Bastante tenía con convencer, calmar o neutralizar a los más ortodoxos franquistas. Su obsesión, consolidar una democracia para todos, incluidos los satanizados comunistas.

Pero nueve años al frente de TVE le hacían comprender la importancia de los medios de comunicación. Además, el periodista era joven, 25 años, y con pocos prejuicios pese a haber asistido desde las agitadas aulas de la Universidad Complutense, a la misma vez que Aznar, Ana Botella, Helena Hedilla o Pérez-Reverte, a los estertores del régimen, magnicidio de Carrero Blanco (uno de los mentores de Suárez desde los tiempos de la Dehesa de Campoamor), y muerte de Franco, residiendo en un colegio mayor donde tenía por vecino de planta al ya entonces inquieto y locuaz Álvarez Cascos.

Suárez no rehuye entrar a todos los temas que le planteo sin cuestionario previo, salpicando la conversación amistosa con pronunciamientos como que “nada me hace decaer ni me desalienta. Mis banderas son las de la libertad y la justicia”. De fondo, en la librería, destacan una foto con el Rey vestido con uniforme militar de campaña; otra de su esposa, Amparo Illana; y una tercera del falangista liberal Fernando Herrero Tejedor, su primer gran mentor, “padrino” político, y padre del periodista Luis Herrero, en medio de muchas otras con jefes de Estado o de Gobierno.

Cordial y accesible, Suárez llenó de colillas el cenicero; contó anécdotas y gastó bromas. Llegó a revelar tácticas pero silenció estrategias. Jugaba mucho con el factor tiempo y calculaba perfectamente toda contestación al cambio político en la duración de su efecto psicológico y el momento de darlo a conocer. Preveía todas las reacciones a sus decisiones, y el paso siguiente. “Mi designación por el Rey causó hasta risa”, me dijo al revelarle mi sorpresa de aquel 4 de julio de 1976 al conocer la noticia de agencia en la mesa de Redacción de “La Verdad”.

Porque Suárez sólo contaba 44 años. A continuación me reveló que su ambición secreta desde siempre era llegar a presidente del Gobierno. Por eso, tiempo atrás y mediante contactos discretos, había presentado sus proyectos de transición y su visión de la reforma desde dentro al entonces Príncipe de España. Lo que más convenció a Don Juan Carlos fueron las mayores posibilidades de Suárez de materializar esos proyectos de evolución frente a las fórmulas que le presentaron también otras figuras políticas del momento.

En tono distendido, entre temas muy serios, volvíamos una y otra vez a cuestiones más triviales. “Cuando no me dedico activamente a la política es cuando me pasa todo lo malo de mi vida”, parece que vaticinó aquel 12 de mayo a tenor de lo que ha sufrido después con la enfermedad y muerte de su mujer y de una de sus hijas. “Soy un chusquero”, recalcó tras enumerar todas las funciones políticas desempeñadas en los diversos niveles de la Administración del Estado, desde gobernador de Segovia a presidente del Gobierno pasando por director general y ministro. ”Tengo colmados todos mis deseos de poder". Precisamente Suárez me confesó que le gustaba ir al Congreso de los Diputados y dirigir personalmente la estrategia de su partido (normalmente eso lo hacía Abril Martorell) cuando había que adoptar decisiones importantes.

Quizá el momento de más interés de las dos horas fuese cuando se mostró seguro de que los empresarios y banqueros apoyaban sus reformas económicas, que, ya entonces, pasaban por la supresión de privilegios e introducir la economía de mercado tras decenios de práctica autárquica “para que ésta funcione correctamente”. Suárez aventaba difícil salida a la crisis económica que sufríamos y me confirmó su gran preocupación internacional por el Estrecho de Ormuz, lugar de paso de la mayoría del crudo mundial y vía estratégica del suministro de petróleo a Occidente. Confiaba en la entrada de divisas gracias al turismo, una reserva monetaria que antes de llegar él ya era importante, pero mostraba cautela al decirme que “no basta con tener una Constitución democrática para lograr la reactivación”.

Quería hacer política de Estado, se mostraba satisfecho conque la Izquierda hubiese aceptado a la Monarquía de Don Juan Carlos tras asumir los intereses supremos de España, y no se arrepentía del cambio de su trayectoria política desde el franquismo porque pensaba que “lo más normal y racional es tender al centro”. No le gustaban, según me dijo, los cambios bruscos y pendulares. Y pasaba bastante de las críticas personales porque “las etiquetas las da el pueblo y las refrenda un determinado comportamiento. Se han dicho de mi cosas falsas en la Prensa”. Aproveché su locuacidad en el trayecto desde su despacho hacia los jardines y la salida del edificio de Presidencia para testar su resistencia a modificar límites territoriales entre las regiones que iban perfilando la España de las Autonomías.

Como colofón, antes de la preceptiva foto de despedida en la puerta a las escaleras exteriores, le recordé la entrevista que muchos meses antes yo le había hecho a su hija Laura en la casa de verano que el director general de Seguridad, Mariano Nicolás y su esposa, Mari Jiménez, fallecidos en accidente hace años, tenían en Denia. Sin reprobar mi logro por accesibilidad a aquellos anfitriones, Suárez me despidió diciéndome:“A mis hijos les tengo prohibido hacer declaraciones por si sueltan algún disparate”.

sábado, 29 de marzo de 2014

Bárbaros en las aulas / David Hernández Castro

Cuenta Kovaliov, el gran historiador de Roma, que cuando en el año 167 aC los mejores músicos griegos llegaron por primera vez a la ciudad del Tíber, el público se quedó absolutamente frío. Al parecer, sólo cuando los ediles romanos les ordenaron «dejar de tocar e iniciar una lucha a puñetazos, el entusiasmo de los espectadores se despertó». Ya se sabe, por aquellas fechas, los romanos eran un pueblo bastante rudo, del que no era nada extraño esperar que abandonara en tromba el teatro para presenciar un pugilato o un combate de fieras que en ese momento se anunciara en la puerta. Los actores, que se quedaban colgados con la palabra en la boca, no tenían más remedio que encogerse de hombros. Al fin y al cabo, podía ser peor. Al menos los ediles no les obligaban a liarse a puñetazos como a los músicos griegos.

El rector de la Complutense, José Carrillo, ha defendido su decisión de solicitar a la Policía el desalojo de los estudiantes encerrados en el vicerrectorado por las dificultades que esta ocupación ocasionaba en el trabajo de los 130 empleados. Además, se trata de un lugar 'sensible' porque en el edificio se almacenan datos protegidos de los estudiantes. Y por si fuera poco, distintas informaciones apuntaban a una 'superpoblación' de ocupas, 'cuatro perros' y 'bombonas de butano'. Estamos presenciando una escalada en la retórica del poder. Los inofensivos, aunque molestos, perroflautas, han cambiado las flautas por las bombonas de butano, y no hace falta decir que las bombonas son un material mucho más explosivo que las flautas. De nada sirve que los estudiantes hayan manifestado que las utilizaban para su uso más lógico, esto es, cocinar, y que lo hacían fuera del edificio. Lo importante aquí es la incardinación de los estudiantes con las expresiones 'bombonas de butano' y 'cuatro perros', que resuenan en la misma onda del comunicado que las asociaciones de policía emitieron a propósito de los altercados producidos tras finalizar las Marchas de la Dignidad: 'guerrilla urbana' y 'piquetes extremadamente violentos'. De los 53 detenidos en el asalto al vicerrectorado, se da la circunstancia de que cinco eran participantes de la columna murciana de las Marchas de la Dignidad, que habían permanecido en Madrid para apoyar los actos convocados por el 22M, y que no dudaron en sumarse a la huelga convocada por el Sindicato de Estudiantes. Así que tenemos, por un lado, 'cuatro perros' y varias 'bombonas de butano'; por otro, guerrilleros urbanos y 'piquetes extremadamente violentos', y en medio de todo, a cinco murcianos. Vaya tela.

Sin embargo, la verdadera noticia es que más de un millón de jóvenes ha secundado la huelga convocada por el Sindicato de Estudiantes, con un seguimiento que supera el 80% del conjunto de los centros de enseñanza. Lo que haga un millón de jóvenes debería ser más importante que lo que hagan 53, pero lo que también deberíamos preguntarnos es la razón por la que estos 53 estaban haciendo lo que hacían, en lugar de, por ejemplo, dedicar sus energías a preparar fiestas fabulosas como la que esta misma semana ocupa el Campus de Espinardo. De manera que tenemos a cinco jóvenes murcianos, que no contentos con irse andando a Madrid, se arriesgan a ser vapuleados, encarcelados y encausados, por una causa que no tiene nada que ver con su interés personal, sino que muy al contrario, podemos relacionar con la puesta en juego de este interés para la defensa de un bien común. Y este bien que todos y todas tenemos en común es la educación pública. Algo que estamos perdiendo a golpe de decreto, a pesar de las loas que cínicamente entona el PP cada vez que habla de la Transición.

La Transición, si tuvo algo de bueno, fue el acceso, por primera vez en la historia, de una amplia capa de la población a determinados bienes y servicios que anteriormente estaban reservados a una clase minoritaria. Pero no nos engañamos. Este acceso no fue universal ni instantáneo ni imprescriptible. En el ensayo Bienestar insuficiente, democracia incompleta, Vicenç Navarro constató que en 1991 el número de hijos de clase obrera en las aulas universitarias representaba sólo el 10,7%. Aunque se trataba de un gran avance respecto a los últimos años, una mejora que se incrementó hasta el 27% documentado por Eurostat para el año 2011, lo cierto es que en nuestro país, los hijos de obreros y agricultores en su gran mayoría no van a la universidad, y el 50% están abocados a repetir la profesión de sus padres. Sólo tres países de la Unión Europea, Malta, Portugal y Luxemburgo, superan este porcentaje.

Y esto, naturalmente, se traduce en menos movilidad social y peores salarios. Porque al contrario de lo que algunos comités de sabios no dejan de cacarear, un informe publicado en el 2012 por la Fundación BBVA reveló que en España no sobran universitarios: la tasa de entrada en la universidad sigue siendo de las más bajas de los países desarrollados, esto es, de un 46% frente al 58% que rige de media en la Unión Europea o el 60% de la OCDE. Para el hijo de un obrero, como para cualquier otro, acceder a la universidad significa un 25% más de posibilidades de alcanzar un puesto de trabajo, un 10% más de conseguir un contrato indefinido, y un 12% de ocupar un puesto directivo.

¿Quiénes son los bárbaros? En la antigua Roma, sin duda, los que obligaban a los músicos griegos a soltar la lira para darse de puñetazos. Pero si el Gobierno del PP, todavía con la tinta fresca de la LOMCE y los decretos que sancionaban los últimos recortes, pretende convencernos de que hoy los bárbaros son los estudiantes, y más en concreto, precisamente aquellos que abandonan las fiestas para arriesgar su futuro por la educación pública, es que ha perdido el norte.

Los bárbaros de hoy llevan traje y corbata, ocupan ministerios y cobran sobresueldos. Y por donde pasan, no crece la hierba.

El origen de las crisis / Ángel Tomás Martín *

El siglo XX ha transcurrido con una serie de crisis de influencia inevitable sobre la economía mundial, que se inició con la más profunda, la del año 1929 conocida como "La Gran Depresión", de la que se obtuvieron experiencia y conclusiones una vez transcurridos los siguientes quince años. Sin duda, la actual iniciada en el último trimestre de 2007, ha sido la peor desde los años treinta, y transcurridos siete años se sigue trabajando intensivamente para la recuperación, sin que exista pleno acuerdo todavía sobre cuales han sido las razones que la provocaron. 

Podemos afirmar, sin aspirar a conclusiones definitivas, que se sigue desconociendo la relación entre la economía global y los movimientos financieros internacionales. Estos últimos, a nuestro juicio, al estar incontrolados y constituir un poder colectivo que atrae a los inversores de todos los países, beneficiándose especialmente los encubiertos analista-gestores de los grandes bancos de inversión, son los verdaderos culpables de las crisis y sus consecuencias nefastas. Los movimientos financieros incontrolados y perturbadores de la economía real, no se tenían en cuenta hasta la aparición de La Gran Depresión, y aunque se haya avanzado en su control, sigue siendo escasa la atención que los gobiernos le prestan.

En los principales centros de investigación económica se considera ahora la necesidad de introducir sistemas de control sobre los movimientos de los poderosos mercados financieros, convencidos de que son las ideas especulativas y no los intereses de la economía real el verdadero origen de la inestabilidad de los precios de los activos que aquellos provocan para la obtención de beneficios rápidos. Sólo la intervención de los bancos centrales puede impedir las turbulencias económicas que periódicamente soportamos.

El comportamiento de los mercados financieros, la gran volatilidad muchas veces provocada de los precios de los activos, la ausencia de prevención por parte de los gobiernos que carecen del dinamismo necesario para corregir los impactos de aquellos, que sí actúan apoyando a los mercados para celebrar los resultados positivos en la fase alcista del ciclo, pero que retiran la liquidez ante la aparición de una burbuja provocando: pánico, ventas de urgente realización, caída del consumo y desplazamiento de la actividad industrial, son el verdadero causante de casi todas las crisis. 

Los gestores de la economía casi nunca aciertan en la adopción de medidas, ni en el diagnóstico de las causas que provocan los grandes desajustes. Los Gobiernos deberían centrar la mayor atención en el control de los movimientos financieros desestabilizadores, y en el respeto y cumplimiento de los Presupuestos Generales de las Administraciones Públicas. Tal vez la penalización de su incumplimiento, y de las macroinversiones de difícil amortización y de nula rentabilidad, sería una de las soluciones más efectivas en la buena dirección de unapolítica económica útil, acertada y creadora de confianza.

Si contemplamos la deuda de nuestras Administraciones Públicas en base de lo expuesto anteriormente, comprenderemos mejor el impacto macroeconómico que la crisis ha ocasionado. La deuda a finales de 2013 se aproxima a los 1.000 millones de €, más del doble de los 435.000 millones en que se encontraba al principio de 2.008, por tanto, ha pasado del 40% sobre el PIB a superar el 90% al comienzo de 2014. El profesor de Harvard Kenneth Rogoff, llegó a la conclusión de que la deuda elevada disminuye la posibilidad de crecimiento, y cuando se supera el 90% del PIB se hace muy difícil el progreso de la economía.

Si se llega a la conclusión de que cuando el sector financiero alcanza niveles insoportables, presiona sobre la economía real ocasionando recesión y dificulta volver al crecimiento, sólo es posible crear riqueza si hay ideas capaces de potenciar nuevas fuentes o sectores donde la inversión se reactive creándose tejido empresarial y empleo.

Cuando faltan ideas se suele recurrir, como camino único, a la subida de la presión fiscal con el fin de recaudar más para hacer frente al servicio de la deuda de las Administraciones Públicas. Esta medida adoptada en medio de una crisis aún sin crecimiento, aunque se haya superado la recesión, es un error demostrado, ya que oprime a la empresa y al emprendimiento, obstaculizando el desarrollo económico sin conseguir aumentar la recaudación. Ésta solo es posible si el sistema fiscal estimula la actividad obteniendo efectos positivos recaudatorios más rápidos.

Los errores cometidos no deben repetirse y para ello "no debemos olvidar al sector financiero especulativo", el desajuste presupuestario, la mesura en la presión fiscal, contar con un sistema bancario saneado y con liquidez equilibrada, y una presión moderada del coste financiero de la deuda pública. El sistema de regulaciones administrativas continuado, es otro de los motivos que infunden desconfianza e inseguridad cuya práctica debe abandonarse.

(*) Economista y empresario

sábado, 22 de marzo de 2014

Un recuerdo personal sobre Adolfo Suárez / Francisco Poveda *

Era viernes 12 de mayo. Año 1978. Su jefe de prensa, Fernando Ónega, quiso enseñarnos la parte oficial de La Moncloa mientras Adolfo Suárez se cambiaba de ropa tras un largo Consejo de Ministros. Era amigo, porque habían trabajado juntos hacía años en Vigo, de mi fotógrafo gallego, Perfecto Arjones, lo que procuraba entre los tres una atmósfera incluso mejor que entre colegas. 

Tras una vuelta por el jardín, conocimos diversas dependencias del palacio que, antes de ser la sede de la Presidencia del Gobierno, había sido residencia oficial de los jefes de Estado en visita oficial a España. Era una forma sutil de que Ónega fuera midiendo nuestra profesionalidad 'ad hoc' antes del encuentro con su señorito y avisarle de percepciones si fuese necesario.

De pronto, apareció Suárez en lo alto de una escalera y se aproximó a nosotros cordial, encantador, directo... como si nos conociésemos de toda la vida. Nos invitó a pasar a su despacho oficial mientras encendía el primero de toda una serie de cigarrillos de tabaco negro 'Ducados'. Y nos sentamos para intentar la primera entrevista que concedía a un periodista como jefe del Gobierno que era desde el 3 de julio de 1976. No fijó tiempo alguno y, tras unos momentos coloquiales y de situación, de forma natural fueron surgiendo las preguntas que estaban en la mente de todos.

No resultó fácil conseguir la entrevista pero gracias a varias intervenciones de terceros, Suárez accedió sin reparos ni exigencia de cuestionario previo. En primer lugar, del gobernador civil de Alicante, el democristiano antifranquista ya desaparecido, José Duato, padre del luego famoso bailarín Nacho Duato; en segundo, del conseguidor alicantino y amigo de ambos, Antonio Navalón, también más que famoso luego por sus polémicos asesoramientos a Ruíz-Mateos y Mario Conde, y hombre muy cercano ya entónces al Presidente. Y en tercero, por la existencia de un muy buen amigo común de nuestros veraneos mediterráneos en la Dehesa de Campoamor. Esa combinación le hizo acceder... aunque con condiciones desveladas por él mismo muy poco antes de comenzar.

Esas condiciones eran ni grabar la entrevista ni tomar notas escritas. Hablar de lo que se nos ocurriera pero nada más. Una hora aproximadamente en la que Suárez, sin llegar a ser espontáneo, tuvo momentos de cierta espontaneidad calculada sin dejar de lado que estaba con periodistas que querían saber lo máximo, conscientes del privilegio que suponía ser los primeros en poder charlar cara a cara con el primer presidente de Gobierno de la nueva democracia española.

Creo recordar que hablamos de casi todo lo que era actualidad política del momento y de aspectos muy puntuales de su acción de gobierno. Aunque sobre estrategia inmediata se nos escapó varias veces por la tangente. El fondo de su argumentación era siempre el mismo de sus declaraciones públicas e intervenciones parlamentarias aunque alguna 'guinda' sí que logramos, como una, repito, calculada concesión a sus ocasionales visitantes llegados de la periferia peninsular y su prensa de provincias. 

El resultado luego tuvo mucho que ver con la excelente memoria que en aquella época aún conservábamos mi compañero y yo. Porque nada más abandonar La Moncloa, tras la despedida y foto de rigor con Suárez en la puerta del palacio, aparcamos nuestro 'R-12' en la Ciudad Universitaria y nos pusimos a recordar juntos lo recientemente vivido y a tomar notas como locos. Dos días después, domingo 14, apareció la entrevista en el diario "Información", de Alicante, coincidiendo con una visita del Presidente a esta provincia en su calidad de líder de UCD.

Aún recuerdo las veces que Suárez se dirigió a mí para comentarla, mientras intentaba avanzar en loor de multitud, en Elche, Elda, Alicante... Me confesó lo sorprendido que estaba de nuestra memoria a la vista de lo que pudo leer nada más aterrizar en el aeropuerto de El Altet. Años después, en Alcorcón, durante una campaña del CDS a las elecciones municipales, al verme entre los periodistas que seguían la campaña electoral, volvió a recordarme esa entrevista que, por otra parte, era más una narración de lo hablado que el clásico esquema de pregunta-respuesta.

Con el paso de los años tuve ocasión de verle algunas veces más y comprobar que esa primera entrevista seguía siendo un recuerdo entrañable para él, con el que yo había quedado irremediablemente asociado. Confieso que, haberlo podido tratar en directo en su despacho y en las condiciones tan especiales que se dieron, me provocó una especie de 'síndrome de Estocolmo' positivo porque Suárez era capaz de secuestrar el ánimo de cualquiera con su seducción de inteligencia emocional, muy bien trabajada desde que militó en la 'Acción Católica' de Ávila.

Aquella entrevista con la que me distinguió profesionalmente Suárez también me marcó para siempre al quedar entre los compañeros como uno de mis hitos periodísticos. Pero he de confesar que me dejó, hasta hoy mismo, enganchado al personaje, de forma que todo lo que afectaba al ex presidente me interesa en extremo, hasta llegar a lamentar profundamente sus sufrimientos de todo tipo durante todos estos años y de los que he tenido conocimiento de primera mano gracias a ex políticos de UCD, como el también ex gobernador de Alicante y embajador de España, José María Sanz-Pastor Mellado, que han logrado visitarlo en su casa de La Florida.

La imagen que tengo fijada de él desde aquel día de primavera madrileña, en los comienzos de esta democracia española, es la de un auténtico 'animal político' que, además, es una muy buena persona y un español con sentido extremo de la necesidad de convivencia frente a la confrontación. Aquella gente como él, que hizo posible un país alineado con su entorno, hace tiempo que comenzó a desaparecer junto al espíritu de la Transición; un espíritu que en aquel despacho de La Moncloa, recuerdo aún hoy, ví rezumar por todas partes. Y ahora echamos de menos. Como hace una década nos pasa con Adolfo Suárez. Porque realmente hace tiempo que se nos fué con todo su bagaje de árbitro de situaciones difíciles.

(*) Periodista

miércoles, 12 de febrero de 2014

Lógica cíclica con recuperación económica frágil y dispar / Francisco Poveda *

El presidente de Uruguay, José Múgica, acaba de alertar sobre el descontrol financiero mundial que, a su juicio, revela la debilidad de la alta política contemporánea. Y ha dicho algo que debiera invitar a una profunda reflexión después de haber sufrido la crisis global, de la que ya pudiéramos estar saliendo por una pura lógica cíclica.
"Los usos y abusos de la cuestión financiera crea un tipo de economía fantasiosa", ha enfatizado, como expresión de que el sistema financiero hace tiempo que escapó al control de los gobiernos nacionales, con la consiguiente inestabilidad y volatilidad.
En ese escenario, Suiza, país de vocación netamente transnacional en cuando a sus inversiones y exportaciones, trata ahora de replegarse hacia dentro para aislarse de la globalidad aunque sea a costa de hacerlo también de su entorno geográfico, cultural y económico. 
Sus privilegiados acuerdos con la Unión Europea (UE) pueden quedar en nada si sigue adelante con limitar la libre circulación de mano de obra comunitaria (unas 60.000 personas actualmente), lo que podría suponer un grave impacto sobre su muy dependiente economía por la 'cláusula guillotina', que haría caer todos sus acuerdos con la UE vinculados jurídicamente.
Otros países europeos, éstos comunitarios, como Bélgica, Gran Bretaña, Dinamarca y Holanda, al menos, tienen también ahora tentaciones de establecer cupos o limitar la libre circulación de ciudadanos de la UE por la incidencia gravosa en sus respectivos sistemas de salud, competencia salarial desleal, alquileres al alza y hasta problemas de circulación, argumentos casi todos manejados igualmente por los suizos para justificar su decisión en referendo popular y democrático.
Esa globalidad que arroja, sin duda, ciertos inconvenientes es la misma que ayuda a crecer a los países más avanzados. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha anunciado gozosamente que la inflación media aumenta ligeramente en diciembre (hasta el 1,6%) en algunos de sus países integrantes, caso de la Eurozona (0,9%), Canadá (1,2%), Estados Unidos (1,5%), Alemania (1,4%) o Japón (1,6%).  Aunque es cierto que todavía disminuye en otros, como Gran Bretaña (2%), Francia e Italia (0,7%) y España (0,3%).
En la Eurozona hay otros signos para la esperanza al subir los precios industriales (0,2% en diciembre) por encarecimiento de la energía y que el déficit público sea hasta septiembre pasado del 3,1% (47,1% del PIB) aunque las empresas sigan reduciendo precios como factor de debilidad económica persistente, al menos hasta 2015 por baja inflación pese a que el Banco Central Europeo (BCE) mantenga los tipos de interés en el 0,25%.
Su presidente, Mario Dragui, ve riesgos a la baja pese a inflación tan reducida aunque, para evitar deflación, tomará medidas de política monetaria si bajase de más. O si las eventuales turbulencias en mercados emergentes golpean la Eurozona por una presión bajista sobre los precios como consecuente efecto de una valorización del euro.
El rector de nuestra moneda común ve ahora en la Eurozona una recuperación económica incipiente pero intacta, y donde su sector privado conoce su tiempo más activo desde mitad del año 2011. No obstante, mantiene Dragui su cautela ante lo que él mismo califica de 'recuperación frágil y dispar' de la Eurozona pese a la ausencia de medidas de estímulo por el ajuste de precios en España, Irlanda, Grecia y Portugal.
En la Europa de fuera del euro, en Gran Bretaña, el Banco de Inglaterra (BoE) también mantiene para la libra esterlina los tipos en el 0,50% ante la sólida recuperación de la economía británica.
Otra vez dentro, Francia en 2013 ha visto disminuir en 6.000 millones de euros el saldo de su balanza comercial gracias al impulso de su industria aeronáutica. Pero, por contra, el déficit fiscal  sigue por encima de lo previsto al quedar situado en el 4,1% del PIB y aún lejos del 3% de tope recomendado desde Bruselas.
En Alemania, el superávit comercial se contrajo a finales del pasado año un 0,9% al retroceder las exportaciones. Aunque el mayor problema es la falta de mano de obra cualificada en alto desarrollo tecnológico, unos 325.000 empleos vacantes, para unas pequeñas y medianas empresas que no crecen al no poder atender la demanda, hasta perder 31.000 millones de euros en 2013. No obstante, un 55% de esas empresas espera facturar más este año gracias a los inmigrantes griegos y españoles, al menos en un 28% de las pymes germanas.
Precisamente en Grecia, como síntoma de debilidad extrema de su economía, disminuyen las exportaciones un 0,29% mientras las importaciones lo hicieron un 9,9% en 2013 sólo por la necesidad de petróleo.
El contrapunto de los países del sur de Europa lo pone también Portugal, donde el desempleo ha descendido un 10% en el último año, ahora está en el 15,3% de su población activa, unas 826.700 personas.
No es el caso de España, donde el desempleo repuntó en enero y los sindicatos alertan de tanta precariedad laboral y de la pobreza de muchos trabajadores tras bajar los salarios hasta un 10% en los últimos meses.
Pero, como contraste, sube bastante la confianza de los consumidores, que es muy sólida en la recuperación económica, y cae a mínimos y, a gran velocidad, la incertidumbre. Por ejemplo, la recuperación de la industria española la ha llevado a posiciones de 2009 mientras crece un 3,5% el número de nuevas empresas en enero, bien es verdad, que básicamente en turismo y hostelería. También el sector servicios tuvo hasta enero un tercer incremento consecutivo por un crecimiento acelerado si bien con leve creación de empleo.
España es ahora la decimotercera economía mundial con un PIB de 1.356 billones de dólares y la quinta de la Unión Europea aunque China, Brasil y Rusia estén por delante. Según la revista especializada británica 'The Economist', crecerá un 0,6% en 2014 y un 1,2% el año próximo. La cuestión es que su riesgo-país, la deuda soberana española, se encuentra ahora en su nivel más bajo con una retribución de tan solo el 3,6% en el bono a diez años.
Mientras la corrupción preocupa más que el desempleo, España sigue (pese a una inflación menor) perdiendo competitividad frente a la Eurozona, la Unión Europea y la OCDE. Aunque el prestigioso diario económico 'The Financial Times' anima ahora a invertir en la pequeña y mediana banca española una vez que el endeudamiento familiar ha vuelto, con 787.393 millones de euros, a niveles de antes de la crisis.
Y cuando el oro vuelve a subir por cierta debilidad económica registrada en la coyuntura, Estados Unidos conoce un inesperado aumento de su déficit comercial, con un monto en 2013 de 471.500 millones de dólares, por un retroceso del 1,8% en las exportaciones y una subida de importaciones del 0,3%. 
En cambio, su sector servicios conoce en enero una expansión ligera por más pedidos y con más empleos. En esa situación contradictoria, el Fondo Monetario Internacional (FMI) le ha exhortado a evitar una nueva crisis de confianza por culpa de su deuda pública (con un tope de 16,7 billones de dólares hoy) porque sería un síntoma de debilidad pese a tanto dato a favor de la recuperación de su economía. 
Algo que no se refleja aún en el empleo como señal de cierto deterioro económico por segundo mes consecutivo en enero, hasta el 6,6% de su población activa aunque el desempleo real pudiera estar en torno al 10%.
En este país aún se darán ciertas contradicciones en su proceso de recuperación económica clara. El déficit descenderá al 3% del PIB este año y en 2015 para subir después por un mayor desempleo y el envejecimiento de su población. La deuda pública hoy es del 74% del PIB. 
La Reserva Federal (FED) pronostica cierta ralentización económica este mismo año por debilidad del gasto de consumidores  y empresas, aparte de un 2% menos de productividad, por lo que su economía pudiera estar perdiendo parte de su impulso de 2013. Aunque se registran mayores gastos en construcción privada (0,1%), las manufacturas experimentan cierto deterioro de pedidos (-1,5%) y los bienes duraderos un -4,2%.
En China se apuesta ahora por una política monetaria estable para el crecimiento. El Banco Popular de China, eso sí, supervisará el crédito inmobiliario y el otorgado a la industria con sobrecapacidad productiva mientras Japón emprende reformas tributarias para impulsar su economía, aumentar la inversión de capitales y hacer crecer los sueldos.
En América Latina, donde una llamada 'Alianza del Pacífico' ha establecido un desarme arancelario para el 92% de los productos comerciados entre Chile, Colombia, México y Perú, Rusia ha reconquistado allí su mercado de armas con ventas de 1.500 millones de dólares en 2013, básicamente en Brasil, Perú y Venezuela. Con una cuota del mercado mundial del 20,29% ocupa, tras los Estados Unidos, el segundo lugar con negocios por 13.400 millones de dólares.
Argentina, con una peripecia económica muy suya, ha conseguido esta semana del llamado Club de París poder renegociar su deuda de 2001 para lograr mantener unas reservas de 27.000 millones de dólares y garantizar así inversiones para su desarrollo. Falta el placet de España, Japón y Holanda pero si lo tiene ya de Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania e Italia para una moratoria añadida de cinco años más.
Y cuando desde el Vaticano, y como mensaje de Cuaresma, el Papa Francisco condena la idolatría del dinero y dice que el capitalismo sin control es una tiranía, con obligación por justicia de aliviar la pobreza con una distribución más justa, la Unión Europea revela que la corrupción político-económica le cuesta 120.000 millones de euros al año (el equivalente al PIB de Rumanía), lo que significa un 1% de su renta anual, por lo que daña a la economía europea y urge a recuperar el dinero defraudado para impulsar el crecimiento y el empleo que tanta falta hacen.  
(*) Periodista y profesor

martes, 4 de febrero de 2014

EE UU y China buscan grandes alianzas económicas con Europa / Francisco Poveda *

La recuperación económica global comenzó el pasado verano por intensificación del crecimiento en EE UU, el fin de la recesión en Europa y una leve mejoría en China. Este año, EE UU (2,85%), Japón (1,7%) y la Eurozona (1%) crecerán al  mismo tiempo, según pronósticos coincidentes del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM).
 "Lo peor de la crisis ha pasado por la recuperación de la eurozona, el crecimiento del 7% en China (sus empresas ganaron un 12% más) y el buen año 2014 que se espera en Asia e Iberoamérica (+2,9% del PIB). Será un año de reequilibrio por el avance de las economías desarrolladas", sostiene Mario Weit, asesor del BM. 
Lo cierto es que el panorama de los países avanzados y emergentes no es tan idílico por desigual ya que mientras EE UU y Gran Bretaña crecen, Francia y Holanda, recaen; Rusia y Brasil languidecen mientras China está pujante. Queda claro, pues, que el tirón de la economía global corresponde a EE UU (si crece por encima del 3%, por ese tirón natural, será un estímulo para Iberoamérica) y China porque Europa es todavía la zona industrial de menor crecimiento, insuficiente para absorber su estructural desempleo.
"El gran riesgo es la enorme deuda acumulada por los paises del sur de la Unión Europea", opina Paul de Grauwe, profesor de la London School of Economics, quien vaticina una débil salida de la crisis por el menor crecimiento provocado por una mayor austeridad. De Grauwe piensa que el Banco Central Europeo (BCE) debe debilitar el valor del euro para favorecer las exportaciones y bajar así la cifra de 20 millones de parados. Por contra, Weit prevé un crecimiento 'interesante' de esos países del sur en 2015.
Las economías emergentes afrontan nuevas dificultades tras la retirada de estímulos de la Reserva Federal a la economía norteamericana pese a un menor de lo previsto decrecimiento del desempleo y crecerán menos en 2014 por salida de capitales. India, Rusia y Brasil mantienen desequilibrios estructurales con potenciales burbujas inmobiliarias en Brasil y China.  
En los países de economía emergente se ha dado en 2013 un fuerte incremento de las inversiones foráneas del 22% hasta los 322.000 millones de dólares que, en Rusia, ha sido del 83% hasta los 94.000 millones. En enero ha aparecido inestabilidad en sus mercados financieros mientras el FMI les exhorta a tomar medidas.
Volviendo particularmente a la Eurozona, la mayor preocupación es el posible riesgo de deflación porque eso significaría aplazar decisiones de compra y desalentar inversiones, lo que retroalimentaria una mayor bajada de precios. El FMI aconseja concluir la unión bancaria, reducir deuda pública y disminuir el paro laboral pese a generar una máxima confianza económica gracias a Alemania y Francia, tras una estabilización del desempleo galo en 3.303.200 personas.
Al igual que en Italia con la sustancial diferencia de que el déficit público está por debajo del 3% y la previsión de crecimiento, según su primer ministro Enrico Letta, es del 1% en 2014 y del 2% en 2015. El político italiano espera de la nueva legislatura europea reactivación, crecimiento, empleo y una unión bancaria sin mas dilaciones.
Para Olli Rehn, comisario de Economía y vicepresidente de la Comisión Europea (CE), en 2014 se reforzará gradualmente la economía de la Unión Europea y el desempleo conocerá su punto de inflexión. Pero no oculta que subsisten riesgos exteriores que obligan a reformas para reforzar la competitividad.
Su compatriota y ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, ha ido más alla y expresado públicamente que ni el BCE ni los eurobonos pueden resolver los problemas de déficits ni eliminarlos. "No debemos crear incentivos falsos por encima de ajustes y reformas necesarias para la competitividad".
La muy arriesgada combinación de un 12% de desempleo con un escaso crecimiento del 0,7% en 2013 y el añadido de un brusco frenazo del crecimiento monetario con la consiguiente contracción del crédito hace aparecer el fantasma de la deflación, que no ve tan probable el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Dragui.
En ese contexto, Alemania ve bajar ya el desempleo hasta el 6,8%, subir la confianza de sus empresarios y la mejora de sus expectativas, según el Instituto de Investigaciones Económicas de Münich. Gran Bretaña mantiene el desempleo por encima del 7% (7,1%), lo que obliga al Banco de Inglaterra (BoE) a mantener los tipos en el 0,5% tras crecer su PIB un 1,9% en 2013 con una previsión para este año del 3,4%.  Irlanda, con un alto nivel de deuda, espera crecer un 2,1%, según el Bank of Ireland, por la demanda interna y la inversión con mejora de la demanda externa por la recuperación de la Eurozona. Portugal puede, si lo necesita, recurrir a una línea de crédito preventivo, una vez consumado el rescate de 75.000 millones de euros. Y Grecia debe llegar cuanto antes a un acuerdo con la troika mientras Alemania le diseña un tercer paquete de ayudas de hasta 20.000 millones de euros porque Bruselas piensa que ya debe crecer en 2015.

Los alemanes van endureciendo posturas respecto a los países del sur hasta el punto de que el Bundesbank propone gravar a los ciudadanos más ricos de los países en quiebra con un impuesto extraordinario sobre el capital, que el FMI aconseja sea un tasa del 10%.

Es el caso de España, donde no todo son buenas noticias todavía porque un tercio de su población infantil, 2.826.549 niños/as, está ahora mismo en riesgo de pobreza/exclusión y su economía sumergida supone ya el 24,6% del PIB, unos 253.000 millones de euros. Frente a ésto, los depósitos bancarios alcanzan casi el billón, las inversiones extranjeras han alcanzado los 73.000 millones y otros 60.000 han dejado los turistas foráneos en 2013. Aún con eso, tanto la CE como el BCE aconsejan reducir el déficit público por debajo del 3% del PIB y reformar la Administración pública cuando se ha sabido por el FMI que rescatar a las regiones ibéricas en dificultades fiscales ha supuesto 70 puntos más en la prima de riesgo. 

Al otro lado del Atlántico, EE UU combina ya una alta productividad, innovación tecnológica y mercados libres, lo que hace expresar al presidente Obama su deseo de fortalecer a la clase media acelerando el crecimiento enmedio de cierto deterioro del sector privado por retroceso en el empleo cuando caen los pedidos de bienes duraderos aunque la venta de viviendas nuevas unifamiliares aumenta un 16,4% hasta 428.000 unidades.

En relación con la Unión Europea, EE UU ya negocia el Acuerdo Trasatlántico de Comercio e Inversión (TTIP por su siglas en inglés) porque también China impulsa, con el horizonte en 2020, unas relaciones estratégicas completas tras el éxito de la última ronda bilateral de noviembre en Bruselas. Se busca una cooperación empresarial para inversiones de alta calidad y su protección, para poder negociar en el futuro un acuerdo de libre comercio, según Yang Jieché, consejero de Estado chino.

China tiene en caída, desde hace seis meses, su producción industrial mientras espera ver crecer sus salarios un 8,8% en 2014. Y Japón , pese a la devaluación del yen un 22% en 2013, conoce un déficit comercial récord (112.000 millones de dólares, un 65,3% más) por el drástico aumento de las importaciones de crudo de petróleo y gas tras su abandono de la energía atómica.

Una emergente Rusia conoce la ralentización de su economía aunque con un desempleo de tan solo el 5,5% de su población activa, lo que ha llevado a su Gobierno a insatisfacción con el crecimiento de tan solo un 1,4% del PIB en 2013.

En América Latina, cuyo PIB crecerá este año un 3%, la ONU reconoce la reducción de la pobreza en los últimos diez años y una menor desigualdad. Aunque el FMI ve riesgo de nuevas turbulencias por efectos del exterior. Y en África, donde se conoce auge económico en algunas de sus regiones, pese al elevado desempleo juvenil que señala la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Una solución a ese desempleo parace tenerla el Fondo de la ONU para la Agricultura y la Alimentación (FAO), que ve en la agricultura el motor de crecimiento continental para erradicar el hambre que todavía padece un 20% de africanos.

(*) Periodista y profesor

domingo, 2 de febrero de 2014

Los censores y los malhechores / Serge Halimi *

La libertad de expresión sólo existe cuando se aplica a las opiniones que se reprueban. Por otra parte, los ultrajes a su principio sobreviven mucho tiempo a los motivos que los justificaron y a los gobernantes que los usaron para reprimir. El 25 de octubre de 2001, en el clima rayano al pánico que siguió a los atentados homicidas del 11 de septiembre, un solo senador estadounidense, Russel Feingold, votó contra la Patriot Act, arsenal de disposiciones liberticidas que fue aprobado en bloque por los representantes del Congreso con el pretexto de la lucha contra el terrorismo. Trece años y un presidente después, esas medidas excepcionales siguen siendo la ley de Estados Unidos.

Es sabido que los ministros del Interior se preocupan más por el orden y la seguridad que por las libertades. Cada amenaza los alienta a exigir nuevos pertrechos represivos que concitarán a su alrededor a una población escandalizada o inquieta. En enero, a título preventivo, Francia ha prohibido varias reuniones y espectáculos juzgados contrarios “al respeto debido a la dignidad de la persona humana”. Al denunciar los monólogos antisemitas de Dieudonné, que “ya no es un cómico”, y cuyo método “ya dejó de ser creativo”, Manuel Valls amenazó: “No quiero descartar ninguna posibilidad, incluso un endurecimiento de la ley” (1). Pero un Estado democrático no debe aceptar sin estremecerse que un ministro de la policía juzgue el humor y la creación –aun cuando tanto uno como el otro estén ausentes.

En julio de 1830, Carlos X revocó por ordenanza la libertad de prensa. Uno de sus partidarios justificó, en ese momento, el restablecimiento del principio de la censura previa, que sustituía al recurso a posteriori frente a la justicia, en los siguientes términos: “Cuando interviene la represión, el daño ya está hecho; lejos de repararlo, el castigo le añade el escándalo del debate” (2). Sin embargo, tras la ordenanza real, los diarios se publicaron igual sin autorización previa, gracias a diversos subterfugios. El público se precipitó a leerlos y comentarlos. Y la Revolución derrocó al régimen de Carlos X.

Cerca de dos siglos después, los rebeldes, los parias y los malhechores tienen decenas de miles de seguidores en su cuenta de Twitter; YouTube les permite organizar reuniones en su salón, y perorar interminablemente desde un sillón, frente a una cámara. Si se prohíben espectáculos y reuniones públicas por ser juzgados indignos de la persona humana, ¿entonces también debe sancionarse la difusión de los mismos mensajes por las redes sociales? Eso equivaldría al inmediato otorgamiento del aura de víctimas del “sistema” a unos comerciantes de la provocación y a dar crédito a sus acusaciones más paranoicas.

En reacción a las últimas iniciativas de Valls, un ex ministro socialista expresó su preocupación por una “profunda regresión que tiende a instaurar una especie de régimen preventivo, incluso de censura moral previa a la libertad de expresión”. Y concluyó, sin duda, caritativamente: “En este caso, la emoción, la rabia y la rebeldía contra la infamia han hecho vacilar a los mejores espíritus” (3).

(1) Entrevista en Aujourd’hui en France, París, 28 de diciembre de 2013.
(2) Citado por Jean-Noël Jeanneney, Les Grandes Heures de la presse qui ont fait l’histoire, Flammarion, París, 2013.
(3) “Jack Lang sur l’affaire Dieudonné: ‘La décision du Conseil d’Etat est une profonde régression’”, Le Monde, París, 13 de enero de 2014.

(*) Director de 'Le Monde diplomatique'

Sesgos y pronósticos en una España contradictoria / Francisco Poveda *

La economía española ha salido de la recesión pero todavía es prematuro afirmar que se dirige directa y sin titubear hacia el crecimiento. Las expectativas despertadas en grandes inversores internacionales, por ilustres prescriptores, han hecho cambiar de criterio a grandes despachos líderes de opinión económica y empresarial que, hasta hace pocos meses, se mostraban seguros de que los españoles estaban literalmente pasando hambre. Desde dentro, las cosas no se ven tan claras por los lacerados ciudadanos.
Uno de ellos, Joaquín Almunia, comisario de la Competencia en la Comisión Europea (CE), cree, sin embargo, que se ha tocado fondo y que ahora se ve a España con optimismo, incluso desde Davos, al superar la recesión y volver a crecer aunque la mora hipotecaria seguirá deteriorándose. Y su colega, el holandés, Dijsselbloem, presidente del Eurogrupo, dice que sólamente se habla de la recuperación de España.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha triplicado su previsión de crecimiento para España hasta 2015, un 0,6% y un 0,8% respectivamente. La Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) cree que será del 0,6% para 2014 y de un 1% el año siguiente a pesar de que la Unión Europea (UE) lo fija en el 1,7% por una rebaja del 52% en el déficit comercial español con unas exportaciones en máximos desde 1971.
El FMI señala que la recuperación española va más rápido de lo esperado y ganará impulso (+0,8%) por la demanda interna en 2015. Aunque reconoce la dificultad en este momento de cambio de ciclo económico para evaluar la velocidad de esa recuperación, que desde Washington atribuye a una futura demanda interna más que externa, y más fuerte.
Otras entidades, esta vez privadas, caso de la agencia de calificación de riesgo 'Fitch', también son muy optimistas. Ésta última ve una recuperación de España muy lenta pero dentro de la estabilidad, con un PIB del 1,1% en 2015. Su rival, la también norteamericana 'Standard & Poor's', pronostica sendos crecimientos del PIB del 1% hasta 2015 por exportaciones y competitividad pese a una débil inversión propia y una demanda interna aún sin pulso.
Por su parte, el banco internacional norteamericano 'Citi' mejora hasta el 0,9% su previsión de crecimiento este año y del 1,1% para 2015 frente al 0,6% del FMI y el 0,5% de la OCDE y la Comisión Europea, que todavía exige a España reducir el déficit y reformar la administración pública.
La entidad financiera norteamericana piensa que las mayores exportaciones y menores costes laborales se va a traducir en mayor inversión para la expansión económica, más empleo neto, lento crecimiento del consumo privado por el ajuste inmobiliario y una tasa de ahorro en mínimos. Llega a pronosticar, incluso, que muy pronto en España la escasez de personal laboral disponible se va a convertir en un problema.
El 'Deutsche Bank' aprecia el rumbo de la economía española por el buen comportamiento de la Bolsa y una prisma de riesgo-país muy a la baja (la rentabilidad de la deuda española ha caído a mínimos de 2006). Pronostica un crecimiento del PIB del 0,6% este año y del 1,2% en 2015 porque, a su juicio, se va a dar una mejora de capacidad productiva, un incremento exportador, ajuste inmobiliario, desapalancamiento del sector privado y reestructuración financiera.
El presidente del BBVA, Francisco González, piensa que efectivamente se ha salido de la recesión aunque no de la crisis, priorizando atajar el gasto público improductivo aunque este año, piensa, España crecerá un 1%. Constata mucho interés de la inversión extranjera con demandas cuatro veces mayores en las subastas del Tesoro Público.
Tambien el presidente del Banco Santander, Emilio Botín, dice que la recuperación gradual de España irá cobrando fuerza por un cambio muy claro de ciclo económico. Aunque se muestra cauto pese al buen camino que lleva la economía española. Cree esencial reducir la deuda pública y privada para crear empleo. Afirma que el país ha dejado de ser foco de la crisis pero que las secuelas tardarán en desaparecer en la economía española.
Sindicatos como Comisiones Obreras (CC OO), aunque acepta el cambio de ciclo económico, ve el vaso todavía medio vacío. Piensa que salir de la recesión no es salir de la crisis ni recuperarse de sus efectos. Alerta que la crisis continúa en España y que se necesitarán cinco años más para recuperar el PIB anterior a 2007 y quince para el nivel perdido de empleo. Y toda su postura tiene cierta justificación porque todavía muchos datos revelan que la economía real está muy lejos de las expectativas levantadas.
Un tercio de la población española sigue en riesgo objetivo de pobreza cuando ya el 12% de los trabajadores son pobres y un 15% de los hogares depende de la pensión de sus mayores al tener a todos sus miembros en el desempleo (la mayoría parados de larga duración) por el escaso impacto de las prestaciones sociales. Lo más lacerante es que 2.826.549 niños españoles, según 'Save Children', están ahora en riesgo de pobreza por carencias en vivienda, alimentación, ropa y material escolar. Son el 33,8% de la población infantil.
España es, además, el país europeo más desigual por detrás de Letonia aunque la riqueza familiar supera ya el nivel previo a la crisis. Pero la economía sumergida se dispara a casi el 25% del PIB (253.000 millones de euros en 2012, con incrementos anuales de 15.000) cuando bajan los pedidos industriales y las ventas del comercio minorista (-3,9%) en 2013.
Lamentablemente el capital humano no corre parejo al otro y durante 2013 unos 400.000 jóvenes españoles tuvieron que emigrar porque el 55% sigue anclado en el desempleo o en el empleo temporal (el 62% del 45% que trabaja) pese a que el turismo batió récord de visitantes (60.600.000) y de ingresos (59.082 millones de euros).
Como cierta y aparente contradicción de los procesos económicos en marcha, en 2013 aumentaron en 40.000 millones de euros los depósitos bancarios (más de las familias que de las empresas) hasta alcanzar los 947.981 millones y a un paso del billón.
Entre una drástica reducción de la exposición a la deuda soberana por la banca española, crece un 12% la confianza del consumidor español en 2013, hasta los 58 puntos, sobre los 73 de media europea, con un incremento de 15 en el último año. Aunque éste índice de 'Nielsen' también recoge que el 77% de los consumidores españoles cree que 2014 aún será malo para compras.
Los expertos piensan, a modo de conclusión, que España crecerá en torno al 1% este año y que, consolidada la recuperación, habrá más empleo. Y que arrastrará a Portugal a partir de 2015 por el lastre de su propio ajuste fiscal a la par que su economía tendrá un mejor comportamiento que la de Italia, pendiente aún de progresos más profundos en las reformas básicas estructurales.

(*) Periodista y profesor

Me caí del mundo y no sé por dónde se entra / Eduardo Galeano *

No hace tanto, con mi mujer, lavábamos los pañales de los críos, los colgábamos en la cuerda junto a otra ropita, los planchábamos, los doblábamos y los preparábamos para que los volvieran a ensuciar. 
Y ellos, nuestros nenes, apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos se encargaron de tirar todo por la borda, incluyendo los pañales. 
¡Se entregaron inescrupulosamente a los desechables! Si, ya lo sé. A nuestra generación siempre le costó botar. ¡Ni los desechos nos resultaron muy desechables! Y así anduvimos por las calles guardando los mocos en el pañuelo de tela del bolsillo. 
Yo no digo que eso era mejor. Lo que digo es que en algún momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por dónde se entra. Lo más probable es que lo de ahora esté bien, eso no lo discuto. Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una vez por año, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora todas las navidades. 
Es que vengo de un tiempo en el que las cosas se compraban para toda la vida. ¡Es más! Se compraban para la vida de los que venían después. La gente heredaba relojes de pared, juegos de copas, vajillas y hasta palanganas..... 
El otro día leí que se produjo más basura en los últimos 40 años que en toda la historia de la humanidad. 
Tiramos absolutamente todo. Ya no hay zapatero que remiende un zapatero, ni colchonero que sacuda un colchón y lo deje como nuevo, ni afiladores por la calle para los cuchillos..... De “por ahí” vengo yo, de cuando todo eso existía y nada se tiraba. Y no es que haya sido mejor… Es que no es fácil para un pobre tipo al que lo educaron con el “guarde y guarde que alguna vez puede servir para algo”, pasarse al “compre y bote que ya se viene el modelo nuevo”. Hay que cambiar el auto cada 3 años porque si no, eres un arruinado. Aunque el coche esté en buen estado . Y hay que vivir endeudado eternamente para pagar el nuevo!!!! Pero por Dios. 
Mi cabeza no resiste tanto. 
Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no sólo cambian de celular una vez por semana, sino que, además, cambian el número, la dirección electrónica y hasta la dirección real. 
Y a mí me prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer, la misma casa y el mismo nombre... Me educaron para guardar todo. Lo que servía y lo que no. Porque algún día las cosas podían volver a servir. 
Si, ya lo sé, tuvimos un gran problema: nunca nos explicaron qué cosas nos podían servir y qué cosas no. Y en el afán de guardar (porque éramos de hacer caso a las tradiciones) guardamos hasta el ombligo de nuestro primer hijo, el diente del segundo, las carpetas del jardín de infantes, el primer cabello que le cortaron en la peluquería... ¿Cómo quieren que entienda a esa gente que se desprende de su celular a los pocos meses de comprarlo? 
¿Será que cuando las cosas se consiguen fácilmente, no se valoran y se vuelven desechables con la misma facilidad con la que se consiguieron? 
En casa teníamos un mueble con cuatro cajones. El primer cajón era para los manteles y los trapos de cocina, el segundo para los cubiertos y el tercero y el cuarto para todo lo que no fuera mantel ni cubierto. Y guardábamos... ¡¡Guardábamos hasta las tapas de los refrescos!! los corchos de las botellas, las llavecitas que traían las latas de sardinas. 
¡Y las pilas! Las pilas pasaban del congelador al techo de la casa. Porque no sabíamos bien si había que darles calor o frío para que vivieran un poco más. No nos resignábamos a que se terminara su vida útil en un par de usos. 
Las cosas no eran desechables. Eran guardables. ¡Los diarios! Servían para todo: para hacer plantillas para las botas de goma, para poner en el piso los días de lluvia, para limpiar vidrios, para envolver. ¡Las veces que nos enterábamos de algún resultado leyendo el diario pegado al trozo de carne o desenvolviendo los huevos que meticulosamente había envuelto en un periódico el tendero del barrio.
Y guardábamos el papel plateado de los chocolates y de los cigarros para hacer adornos de navidad y las páginas de los calendarios para hacer cuadros y los goteros de las medicinas por si algún medicamento no traía el cuentagotas y los fósforos usados porque podíamos reutilizarlos estando encendida otra vela, y las cajas de zapatos que se convirtieron en los primeros álbumes de fotos y los mazos de naipes se reutilizaban aunque faltara alguna, con la inscripción a mano en una sota de espada que decía "éste es un 4 de bastos". 
Los cajones guardaban pedazos izquierdos de pinzas de ropa y el ganchito de metal. Con el tiempo, aparecía algún pedazo derecho que esperaba a su otra mitad para convertirse otra vez en una pinza completa. 
Nos costaba mucho declarar la muerte de nuestros objetos. Y hoy, sin embargo, deciden "matarlos" apenas aparentan dejar de servir. 
Y cuando nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convertía en base las pusimos a vivir en el estante de los vasos y de las copas. Las latas de duraznos se volvieron macetas, portalápices y hasta teléfonos. Las primeras botellas de plástico se transformaron en adornos de dudosa belleza y los corchos esperaban pacientemente en un cajón hasta encontrarse con una botella. 
Y me muerdo para no hacer un paralelo entre los valores que se desechan y los que preservábamos. Me muero por decir que hoy no sólo los electrodomésticos son desechables; que también el matrimonio y hasta la amistad son descartables. 
Pero no cometeré la imprudencia de comparar objetos con personas. 
Me muerdo para no hablar de la identidad que se va perdiendo, de la memoria colectiva que se va tirando, del pasado efímero. De la moral que se desecha si de ganar dinero se trata. 
No lo voy a hacer. No voy a mezclar los temas, no voy a decir que a lo perenne lo han vuelto caduco y a lo caduco lo hicieron perenne. No voy a decir que a los ancianos se les declara la muerte en cuanto confunden el nombre de dos de sus nietos, que los cónyuges se cambian por modelos más nuevos en cuanto a uno de ellos se le cae la barriga, o le sale alguna arruga. 
Esto sólo es una crónica que habla de pañales y de celulares. De lo contrario, si mezcláramos las cosas, tendría que plantearme seriamente entregar a mi señora como parte de pago de otra con menos kilómetros y alguna función nueva. Pero yo soy lento para transitar este mundo de la reposición y corro el riesgo de que ella me gane de mano y sea yo el entregado... 

(*) Ensayista

lunes, 27 de enero de 2014

Entre el optimismo en EE UU y la prudencia en Europa / Francisco Poveda *

Hay optimismo entre el 75% de los inversores internacionales sobre las perspectivas de la economía global y, especialmente, en la eurozona aunque luego la gran mayoría se incline antes por Estados Unidos (29%) y el Japón. Porque un 48% tiene incluso expectativas de beneficio. De hecho, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) acaba de pronosticar para 2014 un incremento rápido de la demanda de petróleo. Pero como contraste, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) acaba de revelar que el desempleo mundial era a diciembre de 2012 del 6% de la población activa, unos 200 millones de personas, de las que más de 60 se lo debían a la crisis económica global.

El reciente informe de la ONU sobre la coyuntura económica internacional ve el fin de la recesión en la eurozona, el crecimiento en EE UU, una desaceleración detenida entre los países emergentes y una aceleración del crecimiento en América Latina y África. Pronostica un crecimiento del PIB global del 3% este año y del 3,3% en 2015. Y eso que la Organización Mundial del Comercio (OMC) ha urgido esta semana a aplicar sus recientes acuerdos de Bali para liberalizar cuanto antes las transacciones de servicios y mercancias, reduciendo las subvenciones agrícolas, con exención creciente de aranceles a países en desarrollo y aligerando la burocracia aduanera.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) es más prudente que la ONU en sus apreciaciones económicas pese a considerar unos riesgos globales a la baja y un pronóstico de crecimiento del 3, 3,7 y 3,9% hasta 2015.  A su juicio, el sur de Europa es, en este momento, la parte más preocupante de la economía mundial por su frágil crecimiento a pesar de unas exportaciones fuertes. Por contra su deuda y fragmentación financiera frenan la demanda interna, hasta debilitarla como a empresas y bancos.
La reciente cumbre de Davos, sumida en el escepticismo por un aumento de la desigualdad global, ha tenido que oir de boca del premier conservador británico, David Cameron, que sin democracia y justicia no es posible sacar a la gente de la miseria dentro de la lucha contra la corrupción. Tras afirmar el ministro ruso de Desarrollo, Alexéi Uliakáyeb, que hay una concentración de fuerzas internas de crecimiento para la reindustrialización de EE UU y Europa, Cameron apuesta por la vuelta de producciones de Asia a Occidente para fortalecer el tejido industrial e impulsar y recuperar empleo.
Miradas puestas en la eurozona
En la eurozona, el mismo Mario Dragui, máximo responsable del euro como presidente del Banco Central Europeo (BCE), ha advertido contra un excesivo optimismo por riesgo significativo todavía de reveses. En Davos ha pedido cautela por el carácter débil e irregular de la recuperación que se observa por fuertes exportaciones y aumento de la demanda interna. Y ha propugnado menos gasto corriente y menores impuestos en los Estados miembros y mayor inversión en infraestructuras y capital humano ante el elevado desempleo e infrautilizada aún capacidad productiva.
Para Dragui, la eurozona estaría hoy como EE UU hace un año al notar ya su economía real los efectos de las medidas o reformas y, aunque ve signos de recuperación débiles y dispares en la economía, no detecta para nada una deflación real pese a la baja inflación registrada en 2013 del 0,8%.
Esa escasa inflación también la ve el FMI demasiado baja, por un tipo de interés del 0,25% fijado por el BCE, con riesgo de deflación potencial del 10 al 2o%, que también considera posible la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y rechaza Dragui, quien dice que actuará si la cosa va a más mientras asegura que el BCE mantendrá por tiempo el actual tipo de interés.
Entretanto, la agencia calificadora Fitch ve en la eurozona un claro descenso de riesgos sistémicos y macroeconómicos, con mejora de su solvencia exterior, pese a que la OCDE alerta de un déficit de capital de 84.000 millones de euros en la banca mientras se habla desde la Comisión Europea de mejorar el fondo de ayuda para la francesa y alemana, las más golpeadas por la crisis junto a la española.
Enmedio de un sólido crecimiento del sector privado en la eurozona, bajada de su deuda pública por primera vez desde 2007 y de previsiones para su PIB por el FMI del 1 y del 1,5% para este año y el 2015, el comisario Joaquín Almunia ha recordado en Davos que el sistema financiero fue el origen de la crisis actual.
Dejando España para un siguiente análisis monográfico esta misma semana aquí mismo, Alemania acaba de aumentar su pronóstico de crecimiento al 1,8 y al 2%, para este año y el que viene frente al del FMI del 1,6 y 1,4% respectivamente. Fitch le mantiene la triple A con perspectiva estable ante el alejamiento del riesgo en la eurozona, bajos costes financieros y crecimiento, con 42 millones de empleos.
De Francia no cabe decir nada parecido pese a sus últimos pero tardíos esfuerzos traducidos a estabilidad en industria y servicios. Por contra, en la Construcción la pérdida de empleo es todavía continua. En general, una desaceleración económica que no cede, lleva al país a una calificación Aa1 por perspectiva negativa de su economía ante la reducción de competitividad y deterioro de su fortaleza financiera. El FMI mantiene una previsión de crecimiento del PIB del 0,9 y 1,5% este año y el que viene.
Portugal conoce ya una mejora de la actividad económica, rápidamente generalizada, y de sus objetivos de déficit público al conseguir un 0,50% más sobre el 5% previsto para 2013 y un 13,1% más de recaudación fiscal traducida en 36.253 millones de euros.
Gran Bretaña mantiene en un 7,1% el desempleo y en un 0,50% las tasas de interés mientras el FMI espera que crezca un 2,4% en 2015 e Italia un 0,6% este año y un 1,1% el próximo. La emergente Rusia no pasará del 2% en 2014 ni del 2,5% en 2015.
En Estados Unidos la economía marcha
La economía de Estados Unidos comienza a arrojar datos positivos, mejor de lo esperado. Aunque las señales de consolidación no impiden calibrar la salida en función del contexto. Con un PIB del 4,1% y un desempleo del 6,7%, la retirada gradual de estímulos por la Reserva Federal, desde los 75.000 millones de dólares mensuales invertidos en bonos, ha significado 10.000 millones menos ya en diciembre. El aumento de la demanda interna y el freno fiscal lo justifica, así como la previsión al alza del FMI de un crecimiento del PIB hasta el 2,8%  en 2014 y del 3% en 2015.
Muy al contrario, Canadá acaba de dejar los tipos en el 1%, pese al riesgo de deflación, no tan posible por su conexión con la economía de su vecino del sur.
Por su parte, en Japón la moderada recuperación no hace plantearse al BoJ (Banco Central) nuevos estímulos más allá de los monetarios, en busca de un 2% de inflación para 2015. Algo que no se ve tan claro después de dos décadas continuas de deflación de la economía nipona pese al tipo de interés del 0,1% y unas importaciones estancadas a la baja. El FMI prevé, no obstante, un crecimiento del PIB entre el 1,7 y el 1,8% para este año y el próximo.
China está arrojando datos contradictorios nada más iniciado el año. Pese a la desaceleración de su economía y la debilidad de sus manufacturas, hay otros datos favorables. No obstante, su crecimiento del 7,7% en 2013 es el más bajo desde 1999. El desempleo urbano del 4,1% quizás se palie con las doce nuevas zonas de libre comercio a sumar este mismo año a la experimental de Shanghai.  Pero parece que no tanto su tendencia de crecimiento que, siempre según el FMI, no pasará del 7,5% este año ni del 7,3% en 2015 por el frenazo de sus exportaciones.
En América Latina ha caído un 53% la inversión española en 2013 ante sus menores expectativas de crecimiento y cierta inseguridad jurídica en determinados países como Venezuela, Bolivia, Ecuador y Argentina. En este último país, que ha conocido en 2013 un superávit comercial un 27% menor que en 2012, su situación económica comprometida ha llevado a la fuerte depreciación de su moneda, el peso, con el consiguiente interés creciente por el euro, el yen y el franco suizo en todo el Mundo en detrimento de otras monedas depreciadas estos días a remolque como el dólar, dólar australiano, libra turca, rupia india o el rand sudafricano.
Mientras Brasil habla de la potencialidad de su clase media para clamar inversiones, su ministro de Hacienda, Guido Mantega, niega en Davos una crisis particular de los países BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Suráfrica) que, a su juicio, en 2014 mantendrán el liderazgo del crecimiento económico mundial.

(*) Periodista y profesor

jueves, 23 de enero de 2014

Micro y macro / Juan García Caselles *

Dice Rajoy, convenientemente coreado por los suyos, que la economía va bien, pero dice la gente de a pie que su economía va mal. Y es que cada uno habla de dos cosas distintas. Mientras Rajoy habla de la macroeconomía, los currantes hablan de la microeconomía. Habrá quien diga que esto no hay quien lo entienda, pero no es porque sea difícil, sino porque nunca han querido entenderlo. 

Veamos: la macroeconomía es la economía de las grandes empresas, de los bancos, de las multinacionales, etc., mientras que la microeconomía es la economía del hogar, de los obreros, de las clases medias, de todo aquel que tiene que ganarse el sustento trabajando, tanto si lo hace con el sudor de su frente como si lo hace desgastándose las neuronas, porque la cosa no está en si trabajas con las manos o con el coco, sino en si trabajas para tí o tienes que vender tu trabajo por un precio, tanto si es salario como si no lo es. 

En estas condiciones entra en juego aquello de la lucha de clases, que no consiste en si eres un follonero o tragas sin más, sino de quien es la pela. Si el trabajador se lleva un euro más, el empresario se queda sin él, pero si se lo lleva el empresario, el que se queda sin él es el trabajador, y en esto no hay manera de encontrar una solución definitiva, por mucho que se empeñen los socialdemócratas en lo contrario, que ya visteis lo que le pasó al Zapatero cuando los gallos de la economía europea se le sublevaron. 

O sea, que si la macroeconomía va bien es porque la microeconomía va mal. Y no vale decir que en las épocas ascendentes del ciclo económico, cuando hay un fuerte crecimiento, todos van bien, porque si bien los trabajadores mejoran su nivel de vida, la realidad es que ven disminuir su parte proporcional en el reparto del Producto Interior Bruto, como claramente dicen las estadísticas. De lo que se deduce que cuando le bajas los ingresos a las clases de abajo para añadírselo a las clases de arriba, la macroeconomía se pone boyante mientras los pobretes (los de la microeconomía) las pasan canutas. Que es lo que pasa. 

Pero si seguimos por este camino el paro y el empobrecimiento generalizado de los currantes producen el daño colateral de que los pobres empresarios chinos ya no le pueden vender sus juguetillos electrónicos al rico proletariado europeo, ni los sesudos empresarios alemanes le podrán vender lavadoras u otros utensilios a los depauperados sur-europeos y ni siquiera los de Microsoft podrán seguir renovando el Windows.. Así que parece necesario cambiar la cosa para que el mercado siga funcionando. 

Por eso, le guste a la CEOE o no, como la única manera de atajar el paro consiste en mejorar los ingresos de las clases trabajadoras para que aumente el consumo y mejore la situación de las empresas pequeñas para que empiecen a colocar la gente que ha sido despedida por la jodida política del PP, resulta inevitable acabar con lo de los recortes y suavizar la reforma laboral...

 Así que con un poco de suerte veremos a Rajoy y sus secuaces defender dentro de poco justamente lo contrario de lo que hasta ahora han defendido, porque si siguen recortando y haciendo el bestia nos llevan directamente a la catástrofe. Y de eso se han dado cuenta hasta el FMI y los de Davos. Y a ver qué van a hacer, sino obedecer a los jefes, como siempre.

(*) Notario jubilado

lunes, 13 de enero de 2014

La baraja rota / Javier Marías

Yo ya no sé si, entre el grueso de la población, muchos se acuerdan de cómo nos regimos, ni de por qué. Cuando se decide convivir en comunidad y en paz, se produce, tácitamente o no, lo que suele conocerse como “contrato o pacto social”. No es cuestión de remontarse aquí a Hobbes ni a Locke ni a Rousseau, menos aún a los sofistas griegos. Se trata de ver y recordar a qué hemos renunciado voluntariamente cada uno, y a cambio de qué. Los ciudadanos deponen parte de su libertad de acción individual; abjuran de la ley del más fuerte, que nos llevaría a miniguerras constantes y particulares, o incluso colectivas; se abstienen de la acumulación indiscriminada de bienes basada en el mero poder de adquirirlos y en el abuso de éste; evitan el monopolio y el oligopolio; se dotan de leyes que ponen límites a las ansias de riqueza de unos pocos que empobrecen al conjunto y ahondan las desigualdades. Se comprometen a una serie de deberes, a refrenarse, a no avasallar, a respetar a las minorías y a los más desafortunados. Se desprenden de buena parte de sus ganancias legítimas y la entregan, en forma de impuestos, al Estado, representado transitoriamente por cada Gobierno elegido (hablamos, claro está, de regímenes democráticos). Por supuesto, dejan de lado su afán de venganza y depositan en los jueces la tarea de impartir justicia, de castigar los crímenes y delitos del tipo que sean: los asesinatos y las violaciones, pero también las estafas, el latrocinio, la malversación del dinero público e incluso el despilfarro injustificado.

A cambio de todo esto, a cambio de organizarse delegando en el Estado –es decir, en el Gobierno de turno–, éste se compromete a otorgar a los ciudadanos una serie de libertades y derechos, protección y justicia. Más concretamente, en nuestros tiempos y sociedades, educación y sanidad públicas, Ejército y policía públicos, jueces imparciales e independientes del poder político, libertad de opinión, de expresión y de prensa, libertad religiosa (también para ser ateo). Nuestro Estado acuerda no ser totalitario ni despótico, no intervenir en todos los órdenes y aspectos ni regularlos todos, no inmiscuirse en la vida privada de las personas ni en sus decisiones; pero también –es un equilibrio delicado– poner barreras a la capacidad de dominación de los más ricos y fuertes, impedir que el poder efectivo se concentre en unas pocas manos, o que quien posee un imperio mediático sea también Primer Ministro, como ha sucedido durante años con Berlusconi en Italia. Son sólo unos pocos ejemplos.

Lo cierto es que nuestro actual Gobierno del PP y de Rajoy, en sólo dos años, ha hecho trizas el contrato social. Si se privatizan la sanidad y la educación (con escaso disimulo), y resulta que el dinero destinado por la población a eso no va a parar a eso, sino que ésta debe pagar dos o tres veces sus tratamientos y medicinas, así como abonar unas tasas universitarias prohibitivas; si se tiende a privatizar el Ejército y la policía, y nos van a poder detener vigilantes de empresas privadas que no obedecerán al Gobierno, sino a sus jefes; si el Estado obliga a dar a luz a una criatura con malformaciones tan graves que la condenarán a una existencia de sufrimiento y de costosísima asistencia médica permanente, pero al mismo tiempo se desentiende de esa criatura en cuanto haya nacido (la “ayuda a los dependientes” se acabó con la llegada de Rajoy y Montoro); es decir, va a “proteger” al feto pero no al niño ni al adulto en que aquél se convertirá con el tiempo; si las carreteras están abandonadas; si se suben los impuestos sin cesar, directos e indirectos, y los salarios se congelan o bajan; si los bancos rescatados con el dinero de todos niegan los créditos a las pequeñas y medianas empresas; si además la Fiscalía Anticorrupción debería cambiar de una vez su nombre y llamarse Procorrupción, y los fiscales y jueces obedecen cada día más a los gobernantes, y no hay casi corrupto ni ladrón político castigado; si se nos coarta el derecho a la protesta y la crítica y se nos multa demencialmente por ejercerlo …

Llega un momento en el que no queda razón alguna para que los ciudadanos sigamos cumpliendo nuestra parte del pacto o contrato. Si el Estado es “adelgazado” –esto es, privatizado–, ¿por qué he de pagarle un sueldo al Presidente del Gobierno, y de ahí para abajo? ¿Por qué he de obedecer a unos vigilantes privados con los que yo no he firmado acuerdo? ¿Por qué unos soldados mercenarios habrían de acatar órdenes del Rey, máximo jefe del Ejército? ¿Por qué he de pagar impuestos a quien ha incumplido su parte del trato y no me proporciona, a cambio de ellos, ni sanidad ni educación ni investigación ni cultura ni seguridad directa ni carreteras en buen estado ni justicia justa, que son el motivo por el que se los he entregado? ¿Por qué este Gobierno delega o vende sus competencias al sector privado y a la vez me pone mil trabas para crear una empresa? ¿Por qué me prohíbe cada vez más cosas, si es “liberal”, según proclama? ¿Por qué me aumenta los impuestos a voluntad, si desiste de sus obligaciones? ¿Por qué cercena mis derechos e incrementa mis deberes, si tiene como política hacer continua dejación de sus funciones? ¿Por qué pretende ser “Estado” si lo que quiere es cargárselo? Hemos llegado a un punto en el que la “desobediencia civil” (otro viejo concepto que demasiados ignoran, quizá habrá que hablar de él otro día) está justificada. Si este Gobierno ha roto el contrato social, y la baraja, los ciudadanos no tenemos por qué respetarlo, ni que intentar seguir jugando.

Mucha coincidencia en que con 2014 comienza la recuperación económica / Francisco Poveda *

Más de la mitad de los ciudadanos del Planeta, encuestados en 23 países, cree que la economía será más sólida en 2014 y hasta un 76% que se reforzará la economía global. Suecos, franceses, japoneses e italianos (33%) no son tan optimistas aunque chinos, hindues, indonesios, brasileños y argentinos sí que lo son. Lo cierto es que, tanto norteamericanos como europeos de la Eurozona, experimentan índices de mayor confianza pese a que un 3% de la Humanidad seguía detentando el 20% de la riqueza a final de 2013.
Algunos indicadores confirman cierta tendencia a la recuperación económica aunque otros hacen augurar que será asimétrica y a diferente velocidad, según países y hasta bloques económicos. Por ejemplo, Alemania va hacia el endeudamiento cero desde la máxima solvencia. Mientras Francia se sigue endeudando, hasta niveles peligrosos, según su propio Tribunal de Cuentas, al tiempo que pierde solvencia su deuda soberana. Sigue creciendo el PIB pero el desempleo no remite pese a los incentivos sociales propuestos por el presidente Hollande.
La que sí parece un hecho constatable es la recuperación norteamericana pese a la retirada gradual de incentivos por parte de una Reserva Federal que verá en febrero un cambio en su presidencia. Los nuevos rectores auguran ya un crecimiento del 3% del PIB en 2014, pese a haber perdido el liderazgo mundial exportador en favor de China, cuando el sector manufacturero da síntomas de fuerte actividad frente a cierta ralentización del sector servicios. Obama ha elegido zonas deprimidas de EE UU y determinados sectores productivos para reducir esa masa de 50 millones de pobres en un país de 300. Hasta Canadá conoce hoy un insólito 7% de desempleados.
También existe una incipiente pero cierta recuperación de la economía española.  El PIB creció un 0,3% en diciembre. Y se espera, desde varias instancias internacionales neutrales, que siga creciendo trimestre a trimestre. Pero el alto desempleo, la débil demanda interna y la práctica ausencia de crédito para las pequeñas empresas suman muchas dificultades para afianzar esa recuperación, todavía muy lenta y casi imperceptible, que obliga a más reformas efectivas para acercanos a un Reino Unido, que anuncia recortes públicos de 25.000 millones de libras esterlinas en 2015, y alejarnos de una Francia con tendencia a la voracidad fiscal impuesta por su onerosa burocracia.
El vecino Portugal también ve ya algún horizonte al caer la presión sobre su deuda pública y quedar situado en la antesala de la salida del rescate, algo mucho más lejano en Grecia y que ha sido posible en Irlanda. Por contra, el desempleo sigue demasiado alto en España (donde han vuelto las inversiones extranjeras) y Grecia, que trata de hacer un paréntesis en las obligaciones con sus acreedores desde su presidencia semestral de la UE. Mientras el desempleo ha subido en la Eurozona un 0,8% hasta alcanzar un 12% (todavía quedan 15.600.000 desempleados en los países del sur en la Unión Europea) desciende en Alemania y Reino Unido, pese a la fuerte presión inmigratoria que ahora se trata de amortiguar intrafronteras comunitarias, incluso en Bélgica.
La crisis del euro (la moneda internacional de mayor rendimiento en 2013 por cierto) está en vías de superación. El riesgo-país de España e Italia (donde se ha alcanzado un récord de pobreza) se refuerza. Y, tanto el BCE como el BoE, mantienen al mínimo del 0,25% los tipos de interés del euro y la libra esterlina para conjurar un riesgo de 'estanflación' como el vaticinado por George Soros para la Eurozona, donde la inflación creció un 0,8% y dos décimas de media en los países de la OCDE.
Y para sostener tanta coincidencia sobre la recuperación económica que se aventa (en España parece que mucho mejor a partir del segundo trimestre) las bolsas europeas como la de Wall Street siguen al alza al igual que el petróleo por mayores demandas de capitales y energía; en el último caso porque las potencias emergentes lo precisan para su desarrollo cuando Rusia se alza como el primer productor mundial de petróleo y gas, en espera de que EE UU le arrebate ese liderazgo, y ya por encima de Arabia Saudita.
Para concluir, China sigue ahí reorientando su modelo económico, ahora hacia la satisfacción de su demanda interna, según las nuevas directrices del PCCh, en pleno liderazgo mundial exportador alcanzado en 2013. Sin embargo hay dos datos para la reflexión de los expertos: sus ayuntamientos tienen una deuda de dos billones de euros mientras la deuda fiscal de las empresas alcanza más de veinte billones de yuanes.