jueves, 2 de diciembre de 2010

Riesgo inminente / Juan Torres López *

Aunque no soy muy partidario de dejarme llevar por este tipo de indicadores, parece que el que señala el peligro de quiebra del Reino de España indica "riesgo inminente". Es normal. Las autoridades europeas están dejando que los especuladores presionen sin cesar a los Estados y esa presión ejercida libremente siempre es definitiva y letal porque, cuando no hay respuestas, juegan con la ventaja de saber casi con certeza que van a poder someterlos.

España, como Portugal, y antes Irlanda, Grecia y otros países del Este de Europa ya capturados, están en situación de emergencia.
La pasividad de las autoridades europeas empieza a ser, como decía en un artículo reciente el Premio Nobel de Economía Paul Krugman, mucho peor que criminal, es un error. Un error, me parece, de incalculables consecuencias.

Ya no somos solamente los economistas de izquierdas quienes pedimos una intervención urgente del Banco Central Europeo, comprando deuda y mostrando así a los especuladores que no tienen nada que hacer, para evitar el desastre.

Hasta personas como Felipe González y el portavoz del grupo parlamentario socialista en el Congreso de los Diputados lo han pedido.

Lamentable e incomprensiblemente, el gobierno se empeña en mirar a otro lado y sigue cediendo al chantaje, como si se hubiera demostrado en algún momento que ésa es la solución. Una cesión continuada que nos aboca sin remedio al desastre.

Tengo la impresión de que la presión contra España va a aumentar y muy posiblemente no lleguemos ni a Navidad. Quizá sea cuestión de días.

Los especuladores no van a parar y los acreedores saben que cuanto antes apuntalen sus créditos más garantías tendrán de hacerlo sin demasiada presión social. El "rescate" de una economía no consiste en realidad sino en salvar a los bancos acreedores y a los grandes capitales imponiendo la suscripción de una financiación leonina acompañada de políticas que les den todavía más libertad y mejores condiciones de negocio. 

Y tienen prisa por conseguirlo porque saben que al gobierno se le está acabando la posibilidad de seguir sacando conejos de la chistera para entregárselos a ellos sin provocar un cisma social y un clima político demasiado perturbado: hoy mismo Zapatero ha anunciado nuevas privatizaciones.

La caída de España no será la última. Vendrán después Italia o incluso Francia mientras que Alemania seguirá tratando de salir tirándose de los pelos del hoyo que ha cavado la política que ha practicado en estos últimos años: favorecer la obtención de un gran excedente del que se han apropiado los bancos y las grandes empresas y que en lugar de dedicarlo a elevar el nivel de vida y el bienestar de su población lo han destinado a financiar las burbujas de la Europa de la periferia.

Estamos en unos momentos de gran emergencia. La magnitud del "rescate" español puede justificar (y apuesto a que seguramente así ocurrirá) que se tomen medidas excepcionales que permitan reorientar algunos principios constitucionales, como entre líneas apunta el reciente informe que los grandes empresarios han entregado al Rey (¿un gobierno de técnicos sine die?, ¿supresión de ayuntamientos y quizá suspensión de las elecciones municipales? ¿privatizaciones generalizadas? ¿despidos masivos en las administraciones públicas?...).

Es incomprensible que los partidos de izquierda (el propio partido socialista que se arriesga a terminar como el francés), los sindicatos y los movimientos sociales no se hagan cargo de esta situación y no salgan a la calle inmediatamente a reclamar la única medida que puede poner fin a esta caída continuada de las fichas del dominó europeo: la intervención del Banco Central Europeo comprando la deuda, reembolsando los intereses a los Estados, negociando planes bilaterales de recuperación económica vinculados a un pacto de rentas que es lo único que podría evitar el estallido de un conflicto social sin precedentes en Europa.

Es urgente y cada vez queda menos tiempo para reaccionar, para frenar la verdadera hecatombe que está a punto de producirse.

(*) Juan Torres López es catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Sevilla y miembro del Consejo científico de ATTAC-España. Su web personal es: www.juantorreslopez.com

Manifiesto por un Impuesto a las Transacciones Financieras y la supresión de los paraísos fiscales

Las organizaciones de la sociedad civil abajo firmantes instamos al Gobierno de España a impulsar, junto a otros gobiernos europeos, la adopción de medidas alternativas contra los ajustes fiscales, como la aprobación y puesta en marcha inmediata de un Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF), junto con un marco regulatorio que ponga coto a los paraísos fiscales.

Debido a la fuerte presión social de estas organizaciones y otras 200 redes de 23 países, la implantación mundial del ITF fue incluida en la agenda de la reunión del G20 en Seúl. Lamentablemente, la propuesta no fue ni tan siquiera tomada en consideración en la cumbre, por lo que es más necesario que nunca incrementar las acciones tendentes a conseguir su implantación efectiva.

La profunda crisis global en la que ahora nos encontramos, ha llevado al paro a 32 millones de trabajadores, y está extendiendo el hambre y la pobreza en el mundo, principalmente en los países del Sur, incrementando los déficits fiscales, recortando los gastos sociales y aumentando la desigualdad.

Lo que resulta socialmente inadmisible es que se trata de una crisis con responsables claros, a los que no afectan las medidas adoptadas por los Gobiernos. Estos responsables son las personas e instituciones que controlan los mercados financieros, apoyados por unos gobiernos que, sin cuestionar en ningún momento la actual hegemonía de las finanzas sobre la economía productiva, les han permitido alcanzar un volumen de actividad desmesurado, escasamente gravado e insuficientemente sometido a control o regulación. Los gobiernos de la Unión Europea no han dudado en aplicar a la ciudadanía de sus países dolorosos planes de ajuste basados en recortes sociales - con un significativo retroceso del Estado de bienestar en materia de pensiones, derechos laborales y salarios- y de la Ayuda Oficial al Desarrollo, y en dar prioridad a la lucha contra el déficit sin abordar la necesidad de gravar adecuadamente al sector financiero ni revisar la fiscalidad de las grandes fortunas, ni menos aún tratar de evitar la evasión fiscal practicada por las compañías multinacionales a través de los precios de transferencia.

Ante este escenario insostenible, social, económica y ambientalmente, los firmantes de este Manifiesto exigimos la implantación inmediata de un Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF, o FTT en su acepción inglesa), y la lucha decidida contra la evasión fiscal, desarmando el entramado de los paraísos fiscales de modo que se recuperen recursos que legítimamente pertenecen a los ciudadanos y se generen otros adicionales suficientes para combatir las desigualdades sociales.


IMPUESTO SOBRE LAS TRANSACCIONES FINANCIERAS (ITF)

Desde Keynes hasta Stiglitz, pasando por James Tobin, numerosos economistas han advertido de que la falta de regulación de los mercados financieros lleva a la economía hacia la deriva especulativa estrangulando la economía productiva, que es la que genera bienes y servicios para satisfacer las necesidades sociales a la vez que crea empleo. Para hacer frente a esta situación, tanto los movimientos sociales como otras organizaciones de la sociedad civil vienen reclamando desde hace más de 10 años el establecimiento un impuesto global que regule estos mercados, y sirva a la vez para obtener recursos financieros que, penalizando fiscalmente las transacciones especulativas, impulsen el desarrollo de los países del Sur, ayuden a la financiación de la lucha contra el cambio climático y permitan establecer, mantener o fortalecer los sistemas de protección social en todos los países. Este impuesto, tendría además un efecto estabilizador sobre los precios de los activos financieros, favoreciendo el crecimiento económico y el empleo.

El ITF es una propuesta para gravar las transacciones financieras en un sector que favorece esencialmente la especulación a gran escala sobre las divisas y otros activos de la economía no productiva, pero también sobre los recursos energéticos e incluso sobre los alimentos –mientras 1.000 millones de personas no saben si podrán comer cada día- y el agua potable.

Su viabilidad técnica está fuera de toda duda, como reconoce el estudio del FMI y la reciente comunicación de la Comisión Europea al Parlamento y Consejo de Jefes de Estado. La dificultad no se encuentra en las barreras técnicas, que pueden abordarse y resolverse, sino en la voluntad política. Diferentes Jefes de Estado y de gobierno de la UE ya se han manifestado por su implantación, como es el caso de Merkel, Sarkozy y el propio Rodríguez Zapatero en la reciente cumbre de la ONU sobre los Objetivos del Milenio. Pero a estos gobernantes hay que exigirles no sólo la aplicación inmediata del impuesto, sino también la fijación de unos tipos impositivos que disuadan a los especuladores de seguir apostando en el casino financiero.

Aunque el alcance del impuesto ha de ser preferentemente global, se resalta la oportunidad de comenzar su aplicación en primer lugar en la UE o, por lo menos, en la zona euro, por ser un importante espacio económico desde donde podría después generalizarse. Su implantación es urgente porque favorece una salida de la crisis que antepone el interés de las personas al de las finanzas. Establecer un impuesto a las transacciones financieras especulativas es un instrumento que puede contribuir a hacer recaer los costes de la crisis en sus verdaderos culpables y servir al mismo tiempo para financiar otros objetivos de interés planetario, tales como el suministro de bienes públicos globales, la lucha contra la pobreza y sus causas, frenar el cambio climático y cumplir con el resto de los Objetivos del Milenio en España, en Europa y en el mundo.



PARAÍSOS FISCALES


Los firmantes de este Manifiesto exigimos también a los gobiernos de la UE la adopción y promoción de medidas legales y administrativas concretas y eficaces para favorecer la transparencia financiera y combatir la evasión, el fraude fiscal y el lavado de dinero de todo tipo de delitos realizados a través de los paraísos fiscales o centros financieros para no residentes. La erradicación de los paraísos fiscales es perfectamente posible y es una exigencia política y moral que alcanza el más amplio consenso social.

Los paraísos fiscales son el auténtico agujero negro de las finanzas internacionales, facilitando que cada año salgan de forma ilícita un billón de dólares de los países en desarrollo. No existe justificación alguna para permitir marcos fiscales desiguales y la elusión de la responsabilidad fiscal de unos pocos (multinacionales y grandes fortunas) frente a los esfuerzos soportados por el resto de la ciudadanía. 



Manifiesto firmado por ATTAC, CCOO, UGT y Plataforma 2015 y más.

Camino a la bancarrota / Isidro Esnaola *

El Reino de España tiene el dudoso honor de ser el primer estado en arruinarse. Sucedió en 1557 durante el reinado de Felipe II. Además, según un trabajo publicado por Reinhart y Rogoff, es el país que más veces ha quebrado: 1557, 1575, 1596, 1607, 1627, 1647, 1809, 1820, 1831, 1834, 1851, 1867, 1872 y 1882. En esta relación, los autores no consideran quiebra la de la II República española al finalizar la guerra, aunque los vencedores no se hicieron cargo de las deudas del Gobierno legítimo. En cualquier caso, invertir en deuda española ha sido una operación arriesgada a lo largo de la historia. Todo parece indicar que este milenio comenzará con una nueva bancarrota.

¿Rescate o bancarrota?
El rescate de Irlanda ha vuelto a poner encima de la mesa el problema de la deuda soberana. Parece que los inversores internacionales han dejado de lado a Portugal y dirigen sus baterías contra el Reino de España. Un repaso a la bancarrota de Islandia y al rescate de Irlanda puede dar algunas claves de lo que está ocurriendo en estos momentos con el Estado español. El caso de Grecia, aunque provocó la cascada de planes de rescate, es en cierta forma diferente, ya que el Estado griego acumulaba problemas que la crisis económica dejó a la luz.

Islandia. Al principio de la crisis financiera internacional, Islandia fue el primer país que quebró. Los bancos habían inflado una gran burbuja y, cuando estalló, el Gobierno optó por asegurar los depósitos de la ciudadanía en los bancos; es decir, el dinero en las cuentas corrientes, pero no las inversiones que habían hecho sus propios ciudadanos islandeses o ciudadanos de otros países. Posteriormente, organizó un referéndum que ratificó la decisión de no devolver las inversiones fallidas.

Evidentemente, después de declarar la quiebra y decidir que no devolvería las inversiones que ya no tenían ningún valor, nadie quería prestarle dinero, así que recurrió al Fondo Monetario Internacional (FMI), que le otorgó un crédito con el que ha salido adelante. Tras unos inicios complicados, la economía está empezando a crecer, el Banco Central de Islandia está bajando los tipos de interés y, lo que resulta más interesante de todo, los inversores internacionales están recuperando la confianza en la economía del país nórdico, tal y como los famosos CDS indican. Estos instrumentos financieros reflejan la percepción de los inversores sobre las posibilidades de que un país no pueda devolver su deuda. En el caso de Islandia han pasado de 600 cuando estalló la crisis a 285 en julio de este año, y continúan bajando.

La República de Irlanda
. El caso de Irlanda es bastante parecido al de Islandia aunque, a diferencia de ésta, el Tigre Celta sí está dentro de la zona euro. De todas formas, la mayor diferencia es el camino recorrido por ambos estados tras el estallido de la crisis. Irlanda optó por asegurar todo tipo de activos bancarios, no sólo las cuentas corrientes, sino también las inversiones. De esta forma, el Gobierno de Irlanda salvó a sus amigos -empresarios y banqueros- socializando las pérdidas, que se transformaron de privadas a públicas por la decisión del Ejecutivo de Brian Cowen de asegurar todo tipo de inversiones. Así, de varias bancarrotas individuales se ha llegado a una quiebra colectiva del Estado.

Para hacer frente a estas garantías, el Gobierno de Dublín tomó una serie de medidas como las que la UE está imponiendo a los países que rescata: subida de impuestos y recorte de las prestaciones sociales. Este tipo de políticas, en vez de estimular la economía, la deprimen. Y con una economía deprimida difícilmente se puede hacer frente a las deudas, ya que con menos ingresos es más difícil pagarlas.

Con el paso del tiempo las deudas se vuelven más pesadas y terminan por ahogar a todo el mundo. Por ejemplo, en el caso de la vivienda, aquellos con un crédito hipotecario y sin perspectivas de poder devolverlo intentan vender su casa; si la situación general es mala, mucha gente intentará hacer lo mismo empujando los precios de la vivienda hacia abajo. De esta forma, en Irlanda en este momento los créditos hipotecarios en los que la casa vale menos que el dinero que se pidió para comprarla son ya el 30% del total, lo que significa que hay pérdidas latentes que tarde o temprano se harán evidentes.

La falta de crecimiento económico y los síntomas evidentes de que la situación continuaba deteriorándose han acabado hundiendo a Irlanda. Es más, a pesar de que Dublín ha acordado un rescate con la UE, los CDS continúan subiendo, lo que indica que los inversores internacionales no creen que el país pueda devolver el crédito del rescate y están descontando que al final habrá una bancarrota con un importante recorte.

Reino de España. Del «aquí no pasa nada» y los estímulos se ha pasado a seguir el camino de Irlanda presionados por la UE: subidas de impuestos y recorte de las prestaciones sociales; más tarde y con más deudas que al principio de la crisis. El Gobierno del PSOE, en vez de incentivar las quiebras de aquellas empresas y bancos en bancarrota y retirar los activos malos de circulación, ha puesto en marcha el ventilador; es decir, ha diluido los activos malos entre los activos buenos, comprometiendo a todo el mundo. Éste es, por ejemplo, el caso de Cajasur, adjudicada a BBK y en la que cada mes que pasa aumentan las pérdidas conocidas. A estas alturas, los directivos de la entidad vizcaina seguramente habrán dejado de abrir cajones para evitarse más disgustos.

Además, al igual que el Gobierno irlandés, el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero no pierde oportunidad para ayudar a los empresarios mientras predican austeridad. Así, el pasado viernes, aprovechando el paso de la Ley Postal por el Senado, el PSOE y el PP, que en esto de ayudar a los empresarios se ponen rápidamente de acuerdo, aprobaron una enmienda para ayudar con 80 millones de euros a las autopistas que han visto reducido el tráfico a consecuencia de la crisis. Asimismo, aprobaron unos créditos blandos para las empresas concensionarias de esas autopistas por un montante de 200 millones de euros con cargo a los Presupuestos Generales del Estado.

Poco a poco, las bancarrotas privadas se van transformando en bancarrota pública siguiendo la senda de Irlanda.

Desde Euskal Herria estamos pagando todos estos desmanes a través del Cupo.

La salida
. Los que lo tienen bastante claro son los inversores internacionales: se van. Según los últimos datos del Banco de España, los depósitos de no residentes han caído en 37.762 millones en apenas medio año, un 7%, y desde la crisis griega de mayo no han dejado de retroceder. Continuar con la política de ajustes no traerá crecimiento, ni empleo; sólo acumulará más deudas y, tarde o temprano, el Reino de España tendrá que declararse en bancarrota.

A la luz de la experiencia islandesa, declarar una quiebra y negociar con los acreedores una rebaja en el monto de la deuda, un aplazamiento de los pagos o ambas cosas, puede resultar traumático a corto plazo, pero a medio plazo supondrá un alivio para la actividad económica, para el empleo y para las economías domésticas. Además de ser un ejercicio de soberanía. Es posible que los acreedores no quieran ni oír hablar de esa posibilidad, pero más tarde o más temprano tendrán que aceptar ciertas pérdidas.
A este respecto, Angela Merkel y Nicolas Sarkozy ya lo dejaron muy claro en la última cumbre europea, a finales de octubre, cuando anunciaron que los inversores tendrán que asumir parte de las pérdidas en caso de que algún miembro de la Unión Europea se declare en quiebra. Este anuncio ha desatado la nueva crisis de deuda, porque ha dejado claro a todo el mundo que el riesgo de pérdidas es real y que detrás no va a estar la UE para garantizar todo el montante de las inversiones.

Este nuevo posicionamiento político tiene varias consecuencias. Por una parte, asumen implícitamente que los planes de rescate no hacen más que retrasar la quiebra de los países rescatados y que las políticas de ajuste puestas en marcha hasta ahora no van a cumplir sus objetivos, con lo que los principales tenedores de deuda, los bancos y empresas del Estado francés y Alemania, no podrán recuperar parte de sus inversiones.

Por otra, definen la naturaleza del mecanismo permanente para hacer frente a las crisis que están discutiendo en Europa y del que poco se sabe. No parece que vaya a ser un mecanismo para sortear crisis futuras, sino más bien para garantizar la quiebra ordenada de un país de la zona euro.

Teniendo tan claro que las políticas de ajuste no solucionan el problema sino que lo agravan, ese empecinamiento por mantener las políticas de subidas de impuestos y recortes sociales sólo se entiende como un intento de aprovechar la coyuntura económica para destruir todas las conquistas sociales del movimiento obrero europeo; como, tarde o temprano, el capital tendrá que hacer frente a pérdidas en sus inversiones, quiere aprovechar el camino para recortar los derechos sociales, minimizar la protección social, debilitar al movimiento obrero y recortar la soberanía nacional de los países que integran la Unión Europea. ¿No hablábamos de que se estaba construyendo la Europa del Capital? Pues eso es exactamente lo que tenemos.

Wikileaks ¿Existe un -obsceno- secreto del poder? / John Brown



1.

La última gran filtración de Wikileaks se nos ha presentado en los principales medios de comunicación como un acontecimiento sin precedentes y con gravísimas repercusiones sobre la política internacional y en concreto sobre las relaciones diplomáticas de los Estados Unidos con sus "aliados". 
 
La Secretaria de Estado norteamericana no ha dudado en calificarla de "atentado contra la comunidad internacional", mientras que en el Congreso de los Estados Unidos han llegado a oirse voces que calificaban de terroristas al responsable de Wikileaks, Julian Assange y a sus colaboradores. Por otra parte, numerosas voces progresistas se han apresurado a felicitar a Wikileaks por su contribución a la "transparencia" y su servicio a la "democracia". 
 
Sin embargo, basta atender a lo que se nos sirve en bandeja en los periódicos que han tenido el privilegio de recibir la información filtrada, por ejemplo en el País de los dos últimos días de noviembre, para comprobar que los pretendidos secretos que iban a hacer temblar los cimientos del mundo no son para tanto y que la mayoría de ellos eran de sobra conocidos desde hace mucho tiempo.

La montaña, como en la fábula, parió un ratón. Descubrimos a estas alturas que Berlusconi organiza orgías o contrata a prostitutas o que Sarkozy es arrogante o Putin autoritario o que las autoridades españolas han frenado las investigaciones de los crímenes de guerra norteamericanos. No tardaremos en descubrir con Wikileaks que una extensión de agua cuyo nombre secreto es "Mediterráneo" separa África de Europa. 
 
El contenido de las filtraciones recuerda el chiste del escritor francés Régis Hauser quien descubría con sorpresa: que "debajo de su ropa, todas las mujeres están desnudas". ¡Gran escándalo! ¡Tremenda obscenidad por fin descubierta gracias a la perspectiva del mirón! Desnudar a las mujeres con la palabra y la mirada es suponer que debajo de la ropa se encuentra el preciado (y obsceno) objeto del deseo, la verdadera causa de éste. 
 
De modo similar, quienes alaban las hazañas de Assange y Wikileaks, suponen que existe una verdad del poder debajo de los secretos que destapan. En eso, coinciden, quizá sin saberlo con una vieja tradición del pensamiento político europeo que situaba el resorte fundamental del poder en los "arcana imperii", es decir en unos misteriosos y secretos principios de la razón de Estado al margen de la moral y de la comprensión del vulgo. 
 
Los secretos del Estado moderno se nos presentan así como unos "arcanos", como los principios ocultos -y posiblemente inmorales y violentos- de un poder cuya justificación oficial pretende ser, sin embargo, de orden jurídico, moral o teológico.

2.

La teoría política de los
arcana tiene su correlato y complemento "contestarario" en las teorías de la conspiración, teorías éstas que pueden expresarse desde posiciones de derecha o de izquierda, pero cuyo esquema fundamental es de una invariable monotonía. 
 
Son exponentes de esta teoría: la conspiración de los jesuitas contra las monarquías europeas, la conspiración de los judíos "descubierta" con la publicación -en realidad fabricación- de los Protocolos de los Sabios de Sión por la policía secreta zarista y "redescubierta" por los nazis, quienes volvieron a publicar ese infame panfleto junto a una plétora de textos antisemitas, la "sinarquía" que tanto el régimen de Vichy como el populismo peronista consideraban su más peligroso enemigo, el complot judeo-masónico de Franco o, ya desde la "izquierda", la "mentira" del 11 de septiembre, la conspiración de Bilderberg, la conjura del capital financiero contra el "buen" capital productivo etc. Umberto Eco les dedicó un divertido libro titulado "El péndulo de Foucault" que valdría la pena releer hoy. 
 
La estructura de todas estas "teorías" es siempre la misma: existe un grupo más o menos numeroso de personas (una religión, una secta, una raza, una sociedad secreta) que no para de maquinar para apoderarse del poder en el mundo entero y, para eso, sin escrúpulo moral alguno, manipula ocultamente los hilos del poder oficial y legítimo. Los defensores de estas "teorías" suelen afirmar que ellos conocen sestos "secretos" y que "a ellos no los engañan". 
 
Tal fue el caso de Hitler que, pretendiendo "conocer" el plan judío para apoderarse del poder, organizó una conspiración para contrarrestarlo, conspiración cuya estructura visible era el partido nacional-socialista, partido conocido por su magistral uso del doble lenguaje y de la verdad mentirosa, pero también por el estricto secretismo con que tomaba sus decisiones. Hitler pretendía haber visto lo que se escondía debajo del poder, haber descubierto que el poder es sólo una sucia trama para engañar y dominar a la gente y actuó en consecuencia.

3.

Las teorías de la conspiración, con sus pretendidos descubrimientos, encubren, sin embargo algo esencial. En el fondo, quienes creen que el poder se basa en secretas conspiraciones compiten en ingenuidad y optimismo con quienes piensan que el poder tiene un fundamento legítimo, moral o jurídico. 
 
Ambos bandos comparten una misma problemática: piensan que el poder en una sociedad de clases podría ser justo y legítimo si no estuviera manipulado por los conjurados y que basta desvelar y vencer la conjura para restablecer un orden basado en la legalidad y los derechos. 
 
La utopía del Estado de derecho es el horizonte insuperable de ambas posturas. Merced a esta utopía el ser de la sociedad de clases y del antagonismo se oculta bajo las apariencias morales y jurídicas de la "injusticia" y el "abuso". 
 
Esta identidad de posición de ingenuos y suspicaces obedece a un mecanismo fundamental del poder moderno. El poder del Estado moderno pone a quienes a él están sometidos ante una exigencia contradictoria: por un lado pretende que se dé fe a su legitimación oficial en términos jurídicos, morales o religiosos, pero, por otro, conserva siempre una dimensión oculta, una dimensión de secreto que se presenta a sí misma como una salvaguardia del margen de decisión del soberano. 
 
En cierto modo, el poder exhibe y proclama el hecho de que oculta algo. Soberano no es sólo quien promulga la ley y a ella se somete, sino también - y, según Carl Schmitt, sobre todo- quien desde el propio derecho en que se funda su soberanía puede con toda legitimidad suspender las leyes, poniéndose a sí mismo fuera de la ley conforme a la ley. Tal es la paradoja de los poderes de excepción. El secreto como exigencia de la práctica de gobierno abiertamente reconocida e incluso inscrita en la ley permite articular la exigencia de legitimidad jurídica con la necesidad de una actuación al margen de la ley.

Tal era al menos la doctrina oficial que justificaba los secretos de Estado. La política adquiría de este modo en el Estado moderno, una dimensión misteriosa y casi mágica. Los golpes de Estado (Gabriel Naudé, 1600-1653) se presentan como esos actos ilegales e imprevistos que realiza el propio soberano para restablecer el orden político o para establecer un orden nuevo. 
 
Son actos que se comparan con la acción milagrosa de Dios sobre la naturaleza. Junto a un mundo físico donde el milagro había desaparecido gracias a la física galileana y a sus desarrollos cartesianos, subsiste un espacio para el prodigio, no ya en la naturaleza sino en la política. 
 
La creencia en los milagros cambia de terreno, pero no por ello resulta menos imaginaria. De lo que se trata en la doctrina de los "arcana imperii" o en general en las teorías de la soberanía es de sustraer al soberano al orden común de la naturaleza y, casi, a la propia naturaleza humana. 
 
No es casual que las primeras formulaciones modernas de la economía política con Montchrestien y, posteriormente, los fisiócratas, pertenezcan a este mismo período de fundación y afianzamiento del Estado absolutista, pues de lo que se trata en la economía política es de separar claramente un espacio "económico" de regulación de la sociedad que se presenta como natural y sólo necesita del soberano que éste lo deje funcionar con plena libertad conforme a sus propias leyes "naturales", y otro espacio, propiamente político, que no corresponde ya a la necesidad natural, sino a la decisión absoluta del soberano. 
 
El secreto es en este contexto una tramoya teatral en la que se escenifica el carácter supuestamente "sobrenatural" de este poder supuestamente capaz de una decisión absoluta . En cierto sentido, es un dispositivo teológico-político que genera, más allá de las relaciones sociales efectivas, la ilusión necesaria del Estado soberano. 
 
Creer en el secreto, aceptar su necesidad, es cerrar los ojos sobre la violencia del poder, pues sólo de ese modo es posible creer en un poder con un fundamento legítimo, en la legalidad autofundante del Estado de derecho. No de otra manera, las teodiceas permiten, aludiendo a los insondables designios de Dios y a sus fines impenetrables, conciliar la bondad y la omnipotencia divina con la existencia del mal.

4.

El secreto de Estado parece constituir una necesidad para el funcionamiento del poder. Sin embargo, lo que las filtraciones de Wikileaks nos revelan es algo bastante más importante que su contenido manifiesto: la función esencial que desempeña la creencia en el secreto de Estado en los propios dispositivos ideológicos en que se fundamenta la idea de soberanía. El secreto, en términos de Louis Althusser, sería un componente fundamental de la "ideología de Estado". 
 
Hoy día no importa que el contenido de un secreto sea secreto. Una vez que la invasión de Afganistán se aprobó en la ONU en flagrante violación de la Carta de esta organización, o que la invasión de Iraq se decidiera con luz y taquígrafos en el Congreso y en el gobierno de los Estados Unidos, o en el gabinete de José María Aznar, una vez que el gobierno de los Estados Unidos ha legalizado la tortura y encubre con descaro la colonización sionista en Palestina, ¿qué cosa aun más grave podría ocultarse? 
 
Todos estos actos constituyen crímenes gravísimos: las dos invasiones aludidas son actos de guerra de agresión, actos idénticos a los que llevaron a la horca en Nuremberg a los jerarcas nazis. 
 
En cuanto a la tortura, es un delito internacionalmente perseguible y gravemente penado. Los mencionados actos fueron realizados con plena publicidad y, gracias al aparato ideológico número 1 del actual Estado capitalista, los medios de comunicación, quedaron hasta hoy impunes. En esta misma línea, Berlusconi modifica abiertamente mediante su mayoría parlamentaria la legislación de su país para evitar penas de cárcel.

Nadie se esconde, nada se esconde. Berlusconi se jacta de sus conquistas sexuales mercantiles, Bush de sus crímenes de guerra, Aznar de su complicidad en lo que el tribunal de Nuremberg calificó como el "mayor de todos los crímenes"... Sorprende así que, caído el velo del secreto y expuesta la desnudez de este poder nudista o incluso exhibicionista con las filtraciones de Wikileaks, siga produciéndose un escándalo. 
 
Es que el objeto del escándalo no son los actos criminales de los gobernantes, sino el descubrimiento profundamente subversivo de que estos no tienen nada que ocultar. Con la hoja de parra del secreto cae un aspecto importante de la legitimación del poder moderno, precisamente la idea de que existe una dimensión oculta y arcana en la que se mueven los gobernantes y que poco tiene que ver con la de los simples mortales. El poder ya no es un arte oculto basado en "arcanos". 
 
Por por eso mismo le resulta indispensable imponer por todos los medios no ya la ilusión del secreto, sino la forma exterior de esa ilusión. Es algo que ya hace por otros medios el Estado nación globalizado imponiendo muros visibles e invisibles en sus fronteras y dentro de su territorio: esos muros no paran gran cosa, pero disimulan la inmensa merma de soberanía que han experimentado los Estados. Son más que un instrumento represivo, un elemento de mistificación. 
 
Del mismo modo que los musulmanes rigoristas velan a la mujer para ocultar la más tremenda de todas las verdades: que no hay gran cosa que ocultar o, mejor dicho, que la causa del deseo sólo se manifiesta como tal cuando se oculta, los gobernantes del capitalismo tardío unen a la obscenidad pública y notoria de sus actos la imposición de un velo de secreto que muestra esos actos como regidos por razones ocultas. De ese modo, el crimen y la corrupción cotidianos pueden legitimarse como algo en el fondo sublime, digno de ser respetado e incluso deseado por los súbditos.

5.

Frente a la mistificación que representa ese renacer del secreto de Estado, sólo cabe el más estricto rigor materialista: negar al poder todo carácter sublime o teológico, reconocer en el secreto de Estado o en los muros, no sólo dispositivos de protección o de represión, sino auténticos aparatos ideológicos. 
 
Es esencial, para quien quiera actuar contra el capitalismo y sus aparatos de Estado nacionales o imperiales, deshacer la consistencia imaginaria del Estado y de la soberanía con todo su secreto y su pretendido misterio, reconociendo la realidad efectiva del poder como un entramado móvil de correlaciones de fuerzas en el que nunca existen un soberano omnipotente y unos súbditos impotentes, sino una potencia de la multitud que siempre ya resiste a un poder que pugna por imponerse. 
 
Para entender las relaciones de fuerza que constituyen el poder y determinan el grado de potencia efectiva de las posibles resistencias, no basta que se revelen muchísimos datos aparentemente escandalosos: la realidad del poder no está en ningún dato, sino en la fórmula de las correlaciones de fuerza de cada coyuntura. 
 
Para determinarla y poder aprovechar datos como los de Wikileak y una infinidad de otros datos que nunca estuvieron ocultos no podemos ni debemos contar con revelaciones, sino con el lento trabajo de la producción de conceptos adecuados.

La deuda rumana de ayer y de hoy / José Luis Forneo *

En marzo de 1989 el estado rumano acabo de pagar toda su deuda externa, gran cantidad de ella adquirida tras las aventuras aperturistas de Nicolas Ceausescu en los años 70. La libertad de movimientos que ofrecia a Rumania esa situación fue descabezada literalmente por el capitalismo, que no podia permitir el ejemplo de un pais sin deudas y soberano al resto de paises en desarrollo.


Despues de la instauracion del capitalismo y de la destrucción de la industria y la agricultura nacional, y de la conversion del pais en una colonia dependiente de la importacion y de la creacion de millones de desempledos (hasta entonces la mayoria no sabian lo que era eso), el pais se fue endeudando de nuevo progresivamente.


En 2004 la deuda externa de Rumania habia ascendido a 21.500 millones de euros, el equivalente al 38% del PIB. Del total, 11.500 millones de euros era deuda publica, mientras que la privada llegaba a 10.000 millones.

En septiembre de 2010 la deuda externa total ha crecido hasta los 89.300 millones de euros, un 75% del PIB, cuyas principales cifras estan repartidas de la siguiente manera:

- 17.300 millones de euros es deuda pública, incluido el dinero prestado por el FMI y UE este año (el total de deuda publica es un 70% mayor que en 2004).


- 37.7000 millones de euros es deuda privada, un 380% mas que en 2004. De esta suma, 15.000 millones es la deuda externa del sistema bancario rumano.

- 9000 euros es el dinero del FMI que ha entrado en las cuentas del Banco Nacional Rumano.

El pueblo rumano no ha estado jamas mas endeudado que hoy, con la consiguiente perdida de soberania nacional que esta representa, especialmente por las imposiciones exigidas por el FMI o la UE a cambio de sus "desinteresadas" ayudas.

Es destacable que, aunque los gurus del capitalismo se quejan siempre de la deuda publica, como principal causa de los problemas de los estados, en realidad es mucho mayor la deuda privada, que despues se tiende a solventar con las ayudas públicas, lo que, como en un envenenado y muy interesado circulo vicioso, aumenta la deuda de los estados y hace que los intereses privados se quejen todavia mas de la situacion, y aprovechen para exigir recortes sociales y que se destine el dinero ahorrado en la "nacionalizacion de sus perdidas".

Es el "truco del almendruco" del capitalismo, el nuevo chollo institucionalizado con la crisis actual, y que a la vez que vacia las arcas de los estados para repartirlas entre saqueadores diversos, provoca que los servicios publicos se privaticen y, de paso, que los mismos parasitos capitalistas puedan beneficiarse del negocio y seguir endeudandose para hacerlo.
 
En fin. El panorama de Rumania es una muestra mas que evidente de lo que ha supuesto el capitalismo para los rumanos: menos soberania nacional y capacidad de elección (aunque puede que mas libertad, si consideramos a esta unicamente como la capacidad de comprar mas diversidad de cosas si se tiene dinero para ello), menos estado y, por lo tanto, menos bienestar social, mas desempleo y mas emigracion forzosa para poder comer -que luego venden como espiritu de superacion personal-, y en definitiva menos democracia, que se limita a elegir entre alguno de los dos o tres empresas-partido que simulan como pueden la existencia de pluralidad politica pero representan los mismos intereses economicos y el mismo futuro para el pais: el que marcan los organismos intenacionales y las potencias economico-militares (en especial, EE.UU., y a veces la U.E.).


En fin, el chollo del capitalismo (eso si, exclusivo para los menos), el sistema que mas y mejor ha desarrollado la manipulacion propagandistica para convertir la dominacion de las elites sobre la mayoria en democracia, la uniformizacion informativa en libertad de prensa, la obligacion de comprarlo todo, incluso los derechos basicos, como libre competencia, la dominacion del mercado al servicio de intereses particulares como mercado libre, y la dictadura de la oligarquia en democracia representativa... 
Afinando las enseñanzas del maestro Goebbles, venden como ninguno (al fin y al cabo tienen a su servicio un arsenal mediatico incuantificable que minimiza a las omnipresentes pantallas orwellianas de "1984") el traje nuevo del emperador, y al final los subditos acaban viendo un bonito traje donde solo hay engaño y ambicion, y para no parecer de los "tontos" del cuento que por mucho que lo intentan solo ven el cuerpo desnudo del oligarca, se unen al coro mediatico y alaban las virtudes del fraudulento espejismo.

En marzo de 1989 los rumanos no tenian deuda externa alguna que les hiciera dependientes de nadie, ademas de tener una potente industria y una rica agricultura que les habia colocado en una posicion inmejorable para seguir su propio destino, el que ellos eligieran, sin tener que arrodillarse ante nadie.

Pero por supuesto, ya se encargaron de que agacharan la cabeza y de que se unieran al rebaño sin sacar los pies del tiesto, sin dejar de marcar el paso.

(*) Periodista español afincado en Bucarest

La Fiscalía berlinesa, contra las librerías alternativas / Sebastián Frei *

El 26 de octubre se volvió a producir una serie de redadas contra librerías en Berlín. No era la primera irrupción de la policía en cuatro librerías alternativas. En el caso de la Schwarze Risse en Kreuzberg van seis redadas en lo que va de año, en la Schwarze Risse del barrio de Prenzlauer Berg cinco. Otra tienda, la M99 que vende material político de todo tipo, ya suma 54 redadas en su historia. Éstas suelen producirse acompañadas de órdenes de confiscación de panfletos antimilitaristas o algunas entregas de publicaciones autónomas por incitar a la violencia.

En la mayoría de los casos se dirige contra entregas de la revista Interim en las que se explicaba la fabricación de cócteles molotov o se incitaba a acciones violentas. Esta revista era un órgano importante del movimiento autónomo berlinés en los años ‘90, su colectivo editor se mantiene en el anonimato y publica artículos enviados a la redacción.

Desde entonces es distribuida en casas okupas o librerías alternativas. Del carácter anónimo de la revista también se sirvieron policías, que participaron en el debate sobre la violencia en la revista entre 2005 y 2006. Este hecho salió a luz con posterioridad en un juicio.

En 2009 hubo dos redadas contra el Schwarze Risse y en 2008 una, en la víspera de la Cumbre G-8 en Heiligendamm. Durante las redadas, la policía suele confiscar las publicaciones en cuestión y a veces el equipo informático, hecho que dificulta el funcionamiento de estas librerías.

En el Schwarze Risse de Kreuzberg, la policía encontró un cartel que promocionaba el sabotaje del último transporte de residuos nucleares y pidió la orden de confiscación al fiscal, no obstante éste no se la concedió. Estas redadas contra publicaciones ilegales son habituales en Berlín, pero ésta no solo fue confiscado algún ejemplar de las revistas. Tras las redadas, la Fiscalía ha abierto investigaciones contra las gerencias de las librerías, responsabilizándolas de los contenidos de las publicaciones distribuidas. 

Según Sandra, de la librería Schwarze Risse, esta argumentación “no se corresponde con la jurisdicción vigente”, que no responsabiliza a los distribuidores del posible carácter ilegal de material distribuido. No obstante, Sven Lindemann, abogado de Schwarze Risse, apunta que la Fiscalía trata de lograr nada menos que un giro en la jurisdicción. Sandra califica la posible sentencia como una “catástrofe” que “abriría el paso a la arbitrariedad contra librerías y kioscos”.

Sandra subraya la arbitrariedad con la que se procesa y se obstruye a librerías alternativas, bajo la acusación de distribuir material ilegal.

Al contrario, en las secciones de culturas de los mayores diarios alemanes actualmente es recibido el panfleto-manifiesto francés La insurgencia que viene, que “también incita a actos ilegales”. La librera concluye que “es importante quién dice las cosas” y recuerda el caso de una serie de juicios en los años ‘90 contra un pacifista por llevar una pegatina que decía “los soldados son asesinos”, una cita del periodista antifascista Kurt Tuchosky, en el coche. Varios tribunales le condenaron por insultar a miembros de las Fuerzas Armadas y sólo fue absuelto por el Constitucional, que lo consideró protegido por la libertad de expresión.

Las librerías afectadas consideran probable que la Fiscalía les lleve hasta los tribunales para forzar un cambio en la valoración judicial de la responsabilidad de distribuidores por sus contenidos. Para ello, han impulsado una campaña informativa para denunciar el intento de criminalización y organizaron una manifestación en el barrio de Kreuzberg el 2 de noviembre. 

El objetivo de la manifestación no fue solo denunciar la actitud de la Fiscalía contra las librerías alternativas, sino otros ataques que también sufren. El 27 de octubre, la librería M99 sufrió un incendio provocado, supuestamente por neonazis, que, según los bomberos, estuvo a punto de destruir todo el edificio.

(*) Sebastián Frei es periodista y magister en Literatura Comparada. Nacido en Alemania en 1982, ha vivido y estudiado también en EE UU y Japón.

Preguntas ingenuas para Trichet / Alberto Montero Soler *

El gobernador del Banco Central Europeo acaba de descubrir el agua tibia: en su comparecencia del martes ante la Comisión de Economía y Asuntos Monetarios del Parlamento Europeo planteó que la Unión Monetaria es una federación en lo monetario y que para hacer frente a la crisis se necesitaría una cuasi federación también en lo presupuestario

No se atrevió a hablar de la necesidad de una federación también en lo que a la hacienda pública se refiere, a la creación de una auténtica Hacienda Pública común encargada de las emisiones de deuda, de la redistribución de la renta y de la equiparación de las condiciones productivas y de bienestar dentro de la Unión Monetaria. No, en absoluto. Eso sería ir demasiado lejos para alguien tan anclado en la ortodoxia monetarista.

Lo sorprendente del caso es que Trichet fuera a hacer estas declaraciones ante el Parlamento Europeo porque de haberlas hecho ante la asociación de vecinos de mi barrio el resultado hubiera sido exactamente el mismo. ¿O es que ignora Trichet que, tan sólo unos días antes, la Comisión había rechazado la propuesta del Parlamento Europeo de elevar el presupuesto comunitario hasta el 6% desde el 2,9% en el que se encuentra actualmente y que, por lo tanto, la Eurocámara tendrá que prorrogar los presupuestos de 2010 para el año entrante

¿No sabe Trichet que entre los 27 estados de la Unión Europea hay un grupo importante de ellos liderados por Reino Unido y Holanda que se niega a cualquier avance en materia de cesión de soberanía fiscal e, incluso, de incremento del presupuesto comunitario con ingresos transferidos desde los Estados?

No es que me niegue yo a la creación de un presupuesto comunitario. Al contrario, creo que es la única vía posible si se quiere mantener en pie la Unión Monetaria. Pero plantear el tema al Parlamento Europeo justo cuando su propuesta acaba de ser tumbada por la Comisión es como mentar la soga en casa del ahorcado.

Puestos a plantear soluciones ante lo que está ocurriendo, tal vez Trichet debería dar ejemplo y comenzar con las que podría aportar desde su propia casa, el Banco Central Europeo. No estaría mal que empezara por convencer a los miembros de su Comité Ejecutivo de que su negativa a comprar deuda soberana emitida por los Estados miembros mientras que, al mismo tiempo, no tiene ningún tipo de reparo en comprar toda la que le presentan los bancos europeos, aun cuando mucha de ella tiene la categoría casi de bono basura, es una auténtica aberración que fomenta la especulación contra los países que mayores niveles de riesgo presentan en estos momentos.

Eso por no hablar de que, con su política obstinada, está permitiendo que sean los bancos quienes estén saneando sus balances a cuenta de la especulación contra los mismos gobiernos que se endeudaron hasta las cejas para rescatarlos cuando las cosas comenzaron a ponerse negras. 

¿O es que tiene algún sentido que el Banco Central Europeo siga prestando el dinero a esos bancos al 1,75% mientras que la rentabilidad que éstos obtienen especulando, por ejemplo, con la deuda pública española a 10 años supera ya el 5% o que el tipo de interés que tendrán que pagar los irlandeses por los fondos comprometidos en el plan de rescate superará el 6%? 

¿Quiénes, si no los bancos y sus fondos de inversión y pensiones, son los principales beneficiarios de esa política suicida del Banco Central Europeo? ¿Hasta cuándo va a seguir exigiendo Trichet reformas en otros ámbitos distintos al monetario y no va a encarar los problemas que se derivan del suyo y de su política monetaria?

Bastaría con que anunciara que el Banco Central Europeo va a comenzar a comprar deuda pública para que toda la especulación con operaciones a corto, que son las que actualmente tienen a los mercados en una situación de paroxismo, comenzaran a calmarse. 

¿Y por qué no lo hace? Buena pregunta. ¿Y por qué nadie le obliga a hacerlo? Mejor pregunta. ¿Y qué pintamos los ciudadanos en todo esto? La principal pregunta.

(*) Alberto Montero Soler (amontero@uma.es) es profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Málaga y es su blog La Otra Economía

Noam Chomsky: Los cables de WikiLeaks revelan un “profundo odio a la democracia por parte de nuestra dirigencia política”


BOSTON.- Nos reunimos con el distinguido disidente político y lingüista de reputación mundial Noam Chomsky, profesor emérito del Massachusetts Institute of Technology y autor de más de cien libros, incluido su último Esperanzas y realidades, para obtener su reacción a los documentos de WikiLeaks. Hace cuarenta años, Noam y Howard Zinn ayudaron al denunciante del gobierno Daniel Ellsberg a editar y publicar los Papeles del Pentágono la historia interna de máximo secreto de EE.UU. de la Guerra de Vietnam. Noam Chomsky nos habla desde Boston… Antes de que hablemos de WikiLeaks, ¿cuál fue su participación en los Papeles del Pentágono? No creo que la mayoría de la gente esté informada al respecto. 

NOAM CHOMSKY: Dan y yo éramos amigos. Tony Russo también los preparó y ayudó a filtrarlos. Recibí copias por adelantado de Dan y Tony y varias personas las distribuyeron a la prensa. Yo fui una de ellas. Luego Howard Zinn y yo, como usted dijo, editamos un volumen de ensayos e indexamos los papeles. 

AMY GOODMAN: Explique cómo funcionó. Siempre pienso que es importante contar esa historia, especialmente a los jóvenes. Dan Ellsberg –funcionario del Pentágono con acceso al máximo secreto– saca de su caja de fondos esa historia de la intervención de EE.UU. en Vietnam, la fotocopia y luego, ¿cómo llegó a tenerla en sus manos?, ¿se la dio directamente a usted? 

Me llegó por medio de Dan Ellsberg y Tony Russo, que había hecho sus fotocopias y preparado el material. 

¿Cuánto editó?
Bueno, no modificamos nada. No corregimos los papeles. Quedaron en su forma original. Lo que hicimos Howard Zinn y yo fue -aparecieron en cuatro volúmenes– fue preparar un quinto volumen que contenía ensayos críticos de muchos expertos sobre los papeles, lo que significaban, etc. Y un índice, que es casi imprescindible para utilizarlos seriamente. Es el quinto volumen de la serie de Beacon Press. 

¿De modo que fue uno de los primeros en ver los Papeles del Pentágono

Sí, aparte de Dan Ellsberg y Tony Russo. Quiero decir, quizá hubo algunos periodistas que pudieron verlos pero no estoy seguro.

¿Qué piensa actualmente? Por ejemplo, acabamos de reproducir este clip del miembro republicano del Congreso Peter King, quien dice que habría que declarar a WikiLeaks organización terrorista extranjera.
 
Pienso que es estrambótico. Debemos comprender –y los Papeles del Pentágono son otro ejemplo claro– que una de las principales razones del secreto gubernamental es proteger al gobierno contra su propia población. En los Papeles del Pentágono, por ejemplo, hubo un volumen –el volumen de las negociaciones– que podría haber tenido influencia sobre actividades en curso y Daniel Ellsberg lo retuvo. Apareció un poco después. Si se consideran los papeles en sí hay cosas que los estadounidenses deberían haber sabido y que otros no querían que supieran. Y que yo sepa, por lo que he visto en este caso, ahora es lo mismo. De hecho, las actuales filtraciones –al menos las que he visto– son interesantes, primordialmente por lo que nos aclaran de cómo funciona el servicio diplomático. 

Las revelaciones de los documentos con respecto a Irán aparecen justo cuando el gobierno iraní ha aceptado una nueva ronda de conversaciones nucleares para principios del mes próximo. El lunes, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu dijo que los cables reivindican la posición israelí de que Irán plantea una amenaza nuclear. Netanyahu dijo: “Nuestra región ha sido cautiva de una narrativa que es el resultado de sesenta años de propaganda que presenta a Israel como la mayor amenaza. En realidad, los dirigentes comprenden que ese punto de vista está en bancarrota. Por primera vez en la historia existe acuerdo en que la amenaza es Irán. Si los dirigentes comienzan a decir abiertamente lo que han estado diciendo a puerta cerrada, podemos realizar un verdadero cambio radical en el camino hacia la paz.” La secretaria de Estado Hillary Clinton también habló de Irán en su conferencia de prensa en Washington. Dijo lo siguiente: 

Pienso que no debería ser una sorpresa para nadie que Irán es una fuente de gran preocupación, no sólo en EE.UU. En todas las reuniones que tengo, en cualquier parte del mundo, aparece la preocupación por las acciones y las intenciones de irán. Por eso cualquiera de los presuntos comentarios de los cables confirma que Irán plantea una amenaza muy seria desde el punto de vista de muchos de sus vecinos y una preocupación seria mucho más allá de su región. Por eso la comunidad internacional se reunió para aprobar las sanciones más duras posibles a Irán. No sucedió porque EE.UU. dijera: “Por favor, ¡hagan esto para nosotros!” Sucedió porque los países –una vez que evaluaron la evidencia respecto a las acciones e intenciones de Irán– llegaron a la misma conclusión que EE.UU.: que debemos hacer lo que podamos con el fin de agrupar a la comunidad internacional para que actúe e impida que Irán se convierta en un Estado con armas nucleares. De modo que si alguien que lea las historias sobre estos, uh, supuestos cables piensa cuidadosamente, llegará a la conclusión de que la preocupación sobre Irán está bien fundada, es ampliamente compartida y seguirá siendo la fuente de la política que mantenemos con naciones de la misma opinión para impedir que Irán adquiera armas nucleares.”

Era la secretaria Hillary Clinton, ayer, en una conferencia de prensa. Quería obtener su comentario sobre Clinton, el comentario de Netanyahu, y el hecho de que Abdullah de Arabia Saudí –el rey al que están operando de la espalda ahora en Nueva York– llamó a EE.UU. a atacar Irán. 

Eso refuerza esencialmente lo que dije anteriormente, que el significado principal de los cables que se están publicando es, hasta ahora, lo que nos dice del el liderazgo occidental. Hillary Clinton y Benjamin Netanyahu seguramente conocen los cuidadosos sondeos de la opinión pública árabe. El Brookings Institute publicó hace pocos meses amplios sondeos de lo que piensan los árabes sobre Irán. Los resultados son bastante impresionantes. Muestran que la opinión árabe considera que la mayor amenaza en la región es Israel, el 80%. La segunda mayor amenaza EE.UU., 77%. Y a Irán sólo lo mencionan como amenaza un 10%. 

Con respecto a armas nucleares, de un modo bastante notable, la mayoría, un 57%, dice que si Irán poseyera armas nucleares, eso tendría un efecto positivo en la región. Ahora bien, no se trata de cifras pequeñas. Un 80% y un 77% respectivamente dicen que Israel y EE.UU. constituyen la mayor amenaza. Un 10% dice que Irán es la mayor amenaza. Puede que los periódicos no informen al respecto aquí –aparece en Inglaterra– pero es ciertamente algo familiar para los gobiernos de Israel, EE.UU. y los embajadores. Pero no aparece una palabra al respecto en ninguna parte. Lo que eso revela es el profundo odio a la democracia por parte de nuestra dirigencia política y la dirigencia política israelí. Esas cosas ni siquiera deben mencionarse. Eso impregna todo el servicio diplomático. Los cables no incluyen ninguna referencia a eso. 

Cuando hablan de los árabes se refieren a los dictadores árabes, no la población, que se opone de modo abrumador a las conclusiones que han sacado los analistas, en este caso Clinton y los medios. También existe un problema menor que es el mayor problema. El problema menor es que los cables no nos dicen lo que piensan y dicen los dirigentes árabes. Sabemos lo que se seleccionó de lo que dijeron. De modo que hay un proceso de filtración. No sabemos cuánto se distorsiona la información. Pero no cabe duda de que lo que es una distorsión radical –o ni siquiera una distorsión, sino un reflejo– es la preocupación de que lo que importan son los dictadores. La población no importa, incluso si se opone abrumadoramente a la política estadounidense. 

Hay cosas semejantes en otros sitios, como las que tienen que ver con esa región. Uno de los cables más interesantes fue uno del embajador de EE.UU. en Israel a Hillary Clinton, que describió el ataque a Gaza –que debiéramos llamar el ataque estadounidense/israelí a Gaza- en diciembre de 2008. Indica correctamente que había habido una tregua. No agrega que durante la tregua –que en realidad Israel no respetó y Hamás respetó escrupulosamente según el propio gobierno israelí-, no se disparó un solo cohete. Es una omisión. Pero luego viene una mentira directa: dice que en diciembre de 2008 Hamás reanudó el disparo de cohetes y que por ello Israel tuvo que atacar para defenderse. Ahora bien, el embajador tiene que saber que habrá alguien en la embajada de EE.UU. que lea la prensa israelí –la prensa israelí dominante– en cuyo caso la embajada seguramente sabe que es exactamente lo contrario: Hamás estaba pidiendo una renovación del alto el fuego. Israel consideró la oferta, la rechazó y prefirió bombardear en lugar de optar por la seguridad. También omitió que Israel nunca respetó el alto el fuego –mantuvo el sitio en violación del acuerdo de tregua– y el 4 de noviembre, el día de la elección de 2008 en EE.UU., el ejército israelí invadió Gaza y mató a media docena de militantes de Hamás, lo que condujo a un intercambio de fuego en el cual todas las víctimas, como de costumbre, fueron palestinas. Luego, en diciembre, cuando terminó oficialmente la tregua, Hamás pidió que se renovara. Israel rehusó y EE.UU. e Israel prefirieron lanzar la guerra. El informe de la embajada es una burda falsificación, y es muy significativa porque tenía que ver con la justificación del ataque asesino, lo que significa que o bien la embajada no tenía idea de lo que estaba sucediendo o que estaba mintiendo descaradamente. 

¿Y el último informe que acaba de aparecer –de Oxfam, de Amnistía Internacional, y de otros grupos, sobre los efectos del sitio en Gaza? ¿Qué pasa ahora mismo? 

Un sitio es un acto de guerra. Si alguien insiste en eso es Israel. Israel lanzó dos guerras –956 y 196–, en parte sobre la base de que su acceso al mundo exterior estaba muy restringido. Ese mismo sitio parcial que consideraron un acto de guerra y justificación –bueno, una de varias justificaciones– para lo que llamaron guerra “preventiva”, o si se quiere, profiláctica. De modo que lo entienden perfectamente y el argumento es correcto. El sitio es un acto criminal, para comenzar. El Consejo de Seguridad y otros han llamado a Israel a levantarlo. Tiene el propósito –como han declarado los funcionarios israelíes– de mantener al pueblo de Gaza en un nivel mínimo de existencia. No quieren matarlos a todos porque no se vería bien ante la opinión internacional. Como dicen, “mantenerlos a dieta”. Esta justificación, comenzó poco después de la retirada oficial israelí. Hubo una elección en enero de 2006, la única elección libre en el mundo árabe –cuidadosamente monitoreada y reconocida como libre– pero tuvo un defecto. Ganaron los que no debían hacerlo. Es decir Hamás, los que no querían EE.UU. e Israel. Rápidamente, en muy pocos días, EE.UU. e Israel impusieron duras medidas para castigar al pueblo de Gaza por haber votado de manera equivocada en una elección libre. 

El próximo paso fue que ellos –EE.UU. e Israel– trataron, junto con la Autoridad Palestina, de dar un golpe militar en Gaza para derrocar al gobierno elegido. Fracasó –Hamás derrotó el intento de golpe-. Fue en julio de 2007. Entonces endurecieron el asedio considerablemente. Mientras tanto ocurrieron numerosos actos de violencia, bombardeos, invasiones, etc. Pero básicamente, Israel afirma que cuando se estableció la tregua en el verano de 2008, el motivo para que Israel no lo observara y levantara el sitio fue que un soldado israelí –Gilad Shalit– fue capturado en la frontera. El comentario internacional lo considera un crimen terrible. Bueno, piénsese como se quiera, la captura de un soldado de un ejército atacante –y el ejército estaba atacando Gaza– no se aproxima en nada al nivel del crimen de secuestrar civiles. Justo un día antes de la captura de Gilad Shalit en la frontera, las tropas israelíes habían entrado en Gaza, secuestraron a dos civiles –los Hermanos Muammar– y los llevaron al otro lado de la frontera. Desaparecieron en algún sitio del sistema carcelario de Israel, donde cientos de personas, quizá mil, están detenidas sin cargos a veces durante años. También hay prisiones secretas. No sabemos qué pasa en ellas. 

Esto es de por sí un crimen mucho peor que el secuestro de Shalit. De hecho, se podría argumentar que fue un motivo por el cual apenas se informó al respecto: Israel lo ha estado durante años, en realidad durante decenios. Raptos, capturas de gente, secuestros de barcos, asesinatos, llevarlos a Israel, a veces como rehenes durante muchos años. De modo que es una práctica habitual; Israel puede hacer lo que quiere. Pero la reacción aquí y en el resto del mundo al secuestro de Shalit –que no es un secuestro, no se secuestra a un soldado sino que se le captura- es que se considera un crimen horrendo y una justificación para mantener el sitio y asesinar… es una desgracia. 

Por lo tanto Amnistía Internacional, Oxfam, Save the Children y otros dieciocho grupos de ayuda llaman a que Israel levante incondicionalmente el bloqueo de Gaza. Y en Wikileaks publica un cable diplomático estadounidense –suministrado a The Guardian por Wikileaks– que describe: “Directiva nacional de recolección de inteligencia humana: Solicita a personal de EE.UU. para que obtenga detalles de planes de viaje, como itinerarios y vehículos utilizados por dirigentes de la Autoridad Palestina y miembros de Hamás”. El cable pide: “Información biográfica, financiera, biométrica de dirigentes y representantes claves de la AP y de Hamás, que incluyen a la Joven Guardia, dentro de Gaza y Cisjordania, y fuera,” dice. 

No debería ser una sorpresa. Contrariamente a la imagen que se proyecta en este país, EE.UU. no es un intermediario honesto. Es un participante, un participante directo y crucial en los crímenes israelíes, tanto en Cisjordania como en Gaza. El ataque a Gaza fue un caso claro: utilizaron armas estadounidenses, EE.UU. bloqueó los esfuerzos para el alto el fuego y dio apoyo diplomático. Lo mismo vale para los crímenes diarios en Cisjordania, y no hay que olvidarlos. En realidad Save The Children ha informado de que en el Área C –el área de Cisjordania controlada por Israel– las condiciones son peores que en Gaza. De nuevo todo esto tiene lugar sobre la base del apoyo crucial y decisivo de EE.UU. tanto en el aspecto militar como en el diplomático y económico; y también ideológico –lo que quiere decir de la distorsión de la situación, como se hizo también, dramáticamente, en los cables. 

El sitio en sí es simplemente criminal. No sólo bloquea ayuda que se necesita desesperadamente, sino que además aleja a los palestinos de la frontera. Gaza es un sitio pequeño y superpoblado. Y el fuego y los ataques israelíes aleja a los palestinos de la tierra árabe en la frontera, y también limita a los pescadores de Gaza a las aguas territoriales. Son obligados por cañoneras israelíes –todo es igual, claro está– a pescar cerca de la costa donde la pesca es casi imposible porque Israel ha destruido los sistemas eléctricos y de alcantarillado y la contaminación es terrible. Es sólo un estrangulamiento para castigar a la gente por estar allí y por insistir en votar de forma equivocada. Israel decidió: “Ya no queremos esto. Librémonos de ellos.” 

También deberíamos recordar que la política estadounidense/israelí –desde Oslo, desde principios de los noventa- ha sido separar Gaza de Cisjordania. Es una violación directa de los acuerdos de Oslo, pero se ha implementado sistemáticamente y ha tenido mucho efecto. Significa que casi la mitad de la población palestina quedaría al margen de cualquier posible arreglo político al que se pudiera llegar. También significa que Palestina pierde su acceso al mundo exterior. Gaza debería tener aeropuertos y puertos marítimos. Ahora mismo Israel se ha apoderado de cerca de un 40% de Cisjordania. Las últimas ofertas de Obama le otorgan todavía más, y ciertamente los israelíes planean apoderarse de más. Lo que queda es sólo santificado. Es lo que el planificador Ariel Sharon llamó bantustanes. Y también están en prisión, mientras Israel se apodera del Valle del Jordán y expulsa a los palestinos. Son todos crímenes de la misma pieza. 

El sitio de Gaza es particularmente grotesco por las condiciones en las que obligan a vivir a la gente. Quiero decir, si una persona joven en Gaza –estudiante en Gaza, digamos– quiere estudiar en una universidad de Cisjordania no puede hacerlo. Si una persona en Gaza necesita un entrenamiento o tratamiento médico avanzado de un hospital en Jerusalén Este ¡no puede ir! Se retienen las medicinas. Es un crimen escandaloso, en general. 

¿Qué piensa que debería hacer  EE.UU. en este caso?
Lo que debería hacer EE.UU. es muy simple: debería unirse al mundo. Quiero decir que supuestamente existen negociaciones. Tal como las presentan aquí, el marco estándar es que EE.UU. es un intermediario honesto que trata de unir a dos oponentes recalcitrantes – Israel y la Autoridad Palestino. No es más que una farsa. 

Si hubiera negociaciones serias, serían organizadas por alguna parte neutral y EE.UU. e Israel estarían de un lado y el mundo estaría del otro. Y no es una exageración. No debería ser un secreto que desde hace tiempo ha habido un consenso internacional abrumador sobre una solución diplomática, política. Todos conocen las líneas básicas: se podrá discutir sobre algunos de los detalles. Incluye a todos con la excepción de EE.UU. e Israel. EE.UU. ha estado bloqueando la solución durante 35 años, con interrupciones ocasionales, breves. Incluye a la Liga Árabe. Incluye a la Organización de Estados Islámicos, que incluye a Irán. Incluye a todos los protagonistas relevantes con la excepción de EE.UU. e Israel, los dos Estados que la rechazan. De modo que si llegara a haber negociaciones serias, es la manera como serían organizadas. Las negociaciones reales apenas llegan al nivel de comedia. El tema que se está discutiendo es una nota al pie, una nota menor: la expansión de los asentamientos. Claro que es ilegal. De hecho todo lo que Israel está haciendo en Cisjordania y Gaza es ilegal. Ni siquiera ha sido polémico desde 1967… 

Quiero leerle ahora lo que ha twitteado Sarah Palin –la ex gobernadora de Alaska, por supuesto, y candidata republicana a la vicepresidencia. Es lo que ha twitteado sobre Wikileaks. Más bien, lo colocó en Facebook. Dijo: “Primero y ante todo, ¿qué pasos se han tomado para impedir que el director de WikiLeaks, Julian Assange, distribuya este material confidencial altamente delicado, especialmente después que ya había publicado material, no una vez sino dos, en los meses anteriores? Assange no es un periodista, no más que un editor de la nueva revista “Inspire” en idioma inglés de al-Qaida que es un periodista. Es un agente anti-estadounidense con sangre en las manos. Su anterior publicación de documentos clasificados reveló la identidad de más de 100 fuentes afganas a los talibanes. ¿Por qué no se le persigue con la misma urgencia con la que perseguimos a los dirigentes de al-Qaida y de los talibanes?” ¿Qué opina? 

Es exactamente lo que esperaría de Sarah Palin. No sé cuanto entiende, pero pienso que debemos prestar atención a lo que nos dicen las filtraciones… Tal vez la más dramática revelación, o mención, es el amargo odio a la democracia que revelan tanto el gobierno de EE.UU. –Hillary Clinton y otros– como el servicio diplomático. 

Decir al mundo –bueno están hablando entre ellos– que el mundo árabe considera a Irán como la principal amenaza y que quiere que EE.UU. bombardee Irán es extremadamente revelador, sabiendo como saben que aproximadamente un 80% de la opinión árabe considera a EE.UU. y a Israel como la mayor amenaza, un 10% considera a Irán como la mayor amenaza, y que una mayoría, el 57%, piensa que a la región le iría mejor con armas nucleares iraníes como una especie de disuasivo. Eso ni siquiera lo mencionan. Todo lo que mencionan es lo que ellos afirman que han dicho los dictadores árabes, los brutales dictadores árabes. Es lo que cuenta. 

No sabemos hasta qué punto es representativo de lo que dicen, porque no sabemos cuál es el filtro. Pero es un aspecto menor. El aspecto más importante es que la población es irrelevante. Todo lo que importa son las opiniones de los dictadores que apoyamos. Si nos respaldan, eso sería el mundo árabe. Es un cuadro muy revelador de la mentalidad de la dirigencia política de EE.UU. y, presumiblemente, la opinión principal, a juzgar por el comentario que ha aparecido aquí, también es la manera en que se ha presentado en la prensa. No importa lo que piensen los árabes. 

Sobre su artículo, Outrage Misguided, volviendo a las elecciones de mitad de período y lo que vamos a presenciar ahora. ¿Puede hablar del movimiento Tea Party? 

El movimiento Tea Party es, tal vez un 15 o 20% del electorado. Es relativamente acaudalado, blanco, nativo, ya sabe, tiene características más bien tradicionales de carácter nativo. Pero lo que es mucho más importante, pienso, es la indignación. Más de la mitad de la población dice que más o menos lo apoyaron, o apoyan su mensaje. Lo que piensa la gente es extremadamente interesante. Quiero decir que los sondeos revelan abrumadoramente que la gente está muy amargada, molesta, hostil, opuesta a todo. 

La causa primordial es sin duda el desastre económico. No sólo es una catástrofe financiera, es un desastre económico. Quiero decir, en la industria manufacturera, por ejemplo, la tasa de desempleo está al nivel de la Gran Depresión. Y a diferencia de la Gran Depresión, esos puestos de trabajo no volverán. Los propietarios y administradores estadounidenses han tomado hace tiempo la decisión de que pueden obtener más beneficios con complicados negocios financieros que mediante la producción. De modo que las finanzas –y esto data de los años setenta, sobre todo Reagan lo aumentó, y después– La economía ha sido “financiarizada”. 

Las instituciones financieras han crecido enormemente en su parte de los beneficios corporativos. Podrá ser algo como un tercio, o algo semejante, en la actualidad. Al mismo tiempo se ha exportado la producción. Si se compra algún artefacto electrónico es chino. China es una planta de montaje para un centro de producción del noreste asiático. Las partes y componentes llegan de los países más avanzados y de EE.UU., así como la tecnología. Por lo tanto, sí, es un sitio barato para ensamblar cosas y venderlas de vuelta aquí. Bastante similar en México, ahora Vietnam, etc. Es la manera de lograr beneficios. 

Destruye a la sociedad en este país, pero eso no preocupa a la clase propietaria y a la clase gerencial. Su preocupación son los beneficios. Es lo que impulsa la economía. El resto es una consecuencia. La gente está muy amargada por ello, pero parece que no lo entienden. De modo que la misma gente, que constituye una mayoría, que dice que Wall Street tiene la culpa de la crisis actual, vota republicano. Los dos partidos están profundamente metidos en los bolsillos de Wall Street, pero los republicanos mucho más que los demócratas. 

Lo mismo vale para un tema tras otro. El antagonismo hacia todos es muy elevado –un auténtico antagonismo, a la población no le gusta los demócratas, pero odia aún más a los republicanos. Está contra el gran dinero. Está contra el gobierno. Está contra el Congreso. Está contra la ciencia.

Noam, quisiera preguntarle: si fuera el principal asesor del presidente Obama: ¿Qué le aconsejaría que hiciera ahora mismo? 

Le diría que hiciera lo que hizo Franklin Delano Roosevelt ante la oposición del gran dinero: Ayudar a organizar, estimular la oposición pública e introducir un serio programa populista, lo que es posible. Estimular la economía. No regalar todo a los financistas. Imponer una verdadera reforma del sistema de salud. La reforma de la salud que se ha introducido podrá ser una ligera mejora pero deja sin tocar algunos problemas importantes. Si le preocupa el déficit que preste atención al hecho de que es casi totalmente atribuible a los gastos militares y a este programa de salud absolutamente disfuncional. 

Noam, continuamos con su receta –el consejo que le daría hoy en día al presidente Obama. 

Bueno, la economía es un desastre. Hay un 10% de desempleo oficial, probablemente el doble en desempleo real. Mucha gente desempleada desde hace años, es una inmensa tragedia humana, pero también es una tragedia económica. Son recursos no utilizados que podrían estar activos produciendo las cosas que este país necesita. EE.UU. se está convirtiendo en una especie de país del tercer mundo. 

El otro día, tomé un tren de Boston a Nueva York –la estrella del sistema ferroviario de Amtrak-. El viaje duró unos veinte minutos menos que el tren que mi esposa y yo tomábamos hace sesenta años de Boston a Nueva York. En cualquier país europeo, o realmente en cualquier país industrial habría durado la mitad. Y en muchos países no industriales; España, que tampoco es un país súper rico, está introduciendo un tren de 300 kilómetros por hora. Sólo es un ejemplo. EE.UU. necesita desesperadamente muchas cosas: una infraestructura decente, un sistema educativo decente, más paga y apoyo a los maestros, toda clase de cosas. Y las políticas que se llevan a cabo se han diseñado para enriquecer sobre todo a las instituciones financieras; y hay que recordar que muchas de las principales corporaciones como, digamos, General Electric y General Motors son también instituciones financieras, las finanzas  constituyen una gran parte de sus actividades. Está muy poco claro que esas instituciones hagan algo por la economía. Algunos economistas de este país –de la tendencia dominante– comienzan a plantear este tema. Podrían dañar a la economía, en realidad. Lo que hacen es enriquecer a los ricos, y es el propósito de las políticas. 

Una alternativa sería estimular la economía. La demanda es muy baja –esas corporaciones están inundadas de dinero, obtienen inmensos beneficios. Pero no quieren gastarlo, no quieren invertirlo. Más bien quieren obtener ganancias con él. Las instituciones financieras no producen nada, sólo mueven el dinero y ganan dinero con diversos negocios. El público tiene demanda de consumo, pero es muy ligera. Hay que recordar que hubo una burbuja de la vivienda de 8 billones [millones de millones] de dólares que estalló, destruyendo los activos de la mayoría de la gente. Ahora trata desesperadamente de conservar un poco para salvarse. La única fuente de demanda ahora mismo serían los gastos del gobierno. Ni siquiera tienen que afectar al déficit –pueden realizarse mediante préstamos de la Reserva Federal que envía los intereses directamente al Tesoro– si a alguien le preocupa el déficit, que en realidad es un tema menor, pienso. 

Debería haber un gasto masivo en la infraestructura, debería haber gastos en cosas simples como el medio ambiente.  Deberíamos tener un programa sustancial para reducir la gravísima amenaza del calentamiento global. Pero por desgracia es poco probable con las nuevas legislaturas republicanas y los efectos de la masiva propaganda corporativa para tratar de convencer a la gente de que es un engaño liberal. Los últimos sondeos muestran que cerca de un tercio de los estadounidenses cree en el calentamiento global antropogénico –ya sabe, la contribución humana al calentamiento global-. Es casi un golpe mortal para la especie. Si EE.UU. no hace nada, nadie lo hará. 

¿Qué piensa de la cumbre global del cambio climático que se celebra en Cancún? 

Bueno, la Cumbre de Copenhague fue un desastre –no pasó nada. Ésta de Cancún ha fijado objetivos mucho menores con la esperanza de conseguir algo. Pero supongamos que logran todos sus objetivos, lo que es muy poco probable; será un mondadientes en una montaña. Hay muchos otros problemas serios al respecto. 

Ahora nos enfrentamos a una situación en la que los negacionistas del cambio climático se están apoderando de los comités relevantes de la Cámara de Representantes –ciencia, tecnología, etc.- De hecho, uno de ellos dijo recientemente: “No tenemos que preocuparnos por el tema porque Dios se hará cargo”. Es increíble que esto esté sucediendo en el país más rico, más poderoso del mundo. Es un área importante en la cual debería haber un cambio sustancial y mejoras. Si no, no habrá mucho más de qué hablar en una generación o dos. 

Otros incluyen la simple reconstrucción de la economía en este país para que la gente pueda volver al trabajo, para que pueda producir cosas que el país necesita, para que pueda vivir vidas decentes. Todo eso se puede hacer. Los recursos existen, pero no las políticas. 

Noam, cuando uno observa el nuevo Congreso, estoy leyendo en The New Yorker: "Darrell Issa, un representante republicano de California, es uno de los hombres más ricos del Congreso. Ganó su dinero vendiendo alarmas para coches, lo que es interesante, porque ha sido acusado dos veces de robo de coches. Dijo que tuvo “una juventud pintoresca”. Ahora, cuando los republicanos están a punto de tomar el control de la Cámara, Issa se prepara para llegar a ser presidente del Comité de Supervisión. El puesto viene acompañado de amplios poderes de orden de comparecencia, e Issa ya ha indicado cómo piensa emplearlos. No le interesa, aseguró a un grupo de republicanos de Pensilvania durante el verano, andar escarbando en busca de información que podría embarazar a otros multimillonarios: ‘no los utilizaré para hacer que EE.UU. corporativo viva atemorizado’. En vez de eso quiere llegar adonde ve la verdadera maldad. Quiere investigar a los climatólogos. Arriba en su lista están los pacientes y sufridos investigadores cuyos correos electrónicos fueron pirateados el año pasado desde el sistema informático de la Universidad de East Anglia en Gran Bretaña. Aunque su trabajo ha sido tema de tres investigaciones separadas de ‘Climagate’ –todas las cuales establecieron que las afirmaciones de manipulación de datos carecían de fundamento–, Issa no está satisfecho. Dijo recientemente: “Vamos querer otra oportunidad”. 

Sí. Forma parte de la ofensiva masiva –básicamente una ofensiva corporativa– Y no han guardado silencio al respecto. La Cámara de Comercio –el mayor lobby empresarial–, el Instituto Estadounidense del Petróleo y otros han dicho, de manera bastante pública, que están realizando una masiva “campaña educativa” para convencer a la población de que el calentamiento global no es real. Y tiene efecto. Se ve incluso en la manera que lo presentan los medios: se lee, digamos, en una discusión en el New York Times sobre el cambio climático. Tienen que ser objetivos –presentar los dos lados– de modo que un lado está formado por un 98% de científicos calificados y el otro son Issa y un par de escépticos con respecto al cambio climático. Les falta, si os dais cuenta, una tercera parte –es decir una cantidad muy sustancial de destacados científicos que dicen que el consenso no está ni cerca de ser suficientemente alarmista y que en realidad la situación es mucho peor. EE.UU. ha estado dando largas al asunto desde hace mucho tiempo, y ahora es mucho peor. 

Hace sólo un par de días, hubo un informe sobre un análisis de la producción de tecnología verde. Resulta que China va delante, seguida por Alemania, España va muy avanzada y EE.UU. es uno de los más atrasados. De hecho, la inversión en tecnología verde es mayor en China –creo que dos veces mayor– que en EE.UU. y Europa en conjunto. Son verdaderas patologías sociales, exacerbadas por la última elección, pero sólo un aspecto en el cual la política se mueve totalmente en la dirección equivocada. Hay alternativas significativas, y si no se tienen en cuenta podría ser un verdadero desastre. Podría estar bastante cerca. 

Quisiera cambiar de tema por un minuto, Noam Chomsky, y hablar de las elecciones que acaban de tener lugar en Haití. 

“Elecciones” se debería poner entre comillas. Si tuviéramos elecciones en EE.UU. en las cuales los partidos Demócrata y Republicano estuvieran excluidos y sus dirigentes políticos exiliados en Sudáfrica y no se les permitiera volver a EE.UU., no se considerarían unas elecciones serias. Pero es exactamente lo que ocurrió en Haití. Los principales partidos políticos prohibidos –como sabemos EE.UU. y Francia invadieron esencialmente Haití en 2004, secuestraron al presidente y lo enviaron a África central-. Su partido está prohibido. La mayoría de los analistas supone que, como en el pasado, si se le permitiera presentarse como candidato probablemente ganaría la elección. El ex presidente Aristide es, según toda la información disponible, la personalidad política más popular en Haití. No sólo no han permitido que se presente –esencialmente, EE.UU.– sino que además no le permiten regresar a su país. Han tratado de mantenerlo fuera del hemisferio. Seguro, no puede volver a Haití, pero EE.UU. ha estado tratando de mantenerlo fuera del hemisferio en su totalidad. Lo que ha tenido lugar es una especie de farsa –no es nada, sabe, los haitianos tratan de expresarse y deberíamos respetarlo. Pero las principales alternativas que podrían tener son excluidas por el poder extranjero, el poder de EE.UU. y de Francia, que es el segundo de los dos torturadores históricos de Haití. 

Honduras. Es interesante que entre estos cables que han salido a la luz mediante la publicación de WikiLeaks se encuentra el cable diplomático de EE.UU. de 2008 que dice exactamente lo que el gobierno de EE.UU. no estuvo dispuesto a decir en público: que el golpe contra Manuel Zelaya fue totalmente ilegal. ¿Su reacción, Noam? 

Así es. Es un análisis de la embajada en Tegucigalpa, Honduras, que dice que han hecho un cuidadoso análisis de los antecedentes legales y constitucionales y que concluyen –puede leer su resumen, que está en la conclusión– que no cabe duda de que el golpe fue ilegal e inconstitucional. El gobierno de Washington, como usted señala, no estuvo dispuesto a decirlo. Y de hecho, después de algunas dudas, Obama terminó esencialmente por reconocer la legitimidad del golpe. Apoyó que se realizara la elección bajo el régimen golpista, que la mayor parte de Latinoamérica y Europa se negaron a reconocer. Pero EE.UU. lo hizo. 

De hecho, el embajador de EE.UU. acusó públicamente a los latinoamericanos que no estuvieron de acuerdo de estar ‘seducidos por el realismo mágico’, como en las novelas de García Márquez o algo así, sólo una declaración de desdén. Deberían estar de acuerdo con nosotros y apoyar el golpe militar, que es ilegal e inconstitucional. Y tiene muchos efectos. Uno de los efectos es que preserva para EE.UU. una gran base aérea, la Base Aérea Palmerola, una de las últimas que quedan en Latinoamérica. Estados Unidos ha sido expulsado de todas las demás. 

Tengo dos preguntas y sólo nos quedan dos minutos. Una sobre Corea del Norte. Los documentos de WikiLeaks muestran a diplomáticos chinos que dicen que responsables chinos “dudan cada vez más de la utilidad de la vecina Corea del Norte” y apoyarían la reunificación. ¿Qué significa esto? 

Soy muy escéptico con respecto a esa declaración. No existe ninguna señal de que China esté dispuesta a tener tropas de EE.UU. en su frontera, y ésa sería una consecuencia muy probable de una Corea reunificada. Pero ha estado objetando amargamente a las maniobras navales de EE.UU. en el Mar Amarillo, no lejos de su costa –que ellos llaman sus “Aguas Económicas Territoriales”-. Lo último que quieren es la expansión de fuerzas militares de EE.UU. cerca de sus fronteras. Pueden pensar –no lo sé– que Corea del Norte simplemente no es viable, y que tendrá que derrumbarse, y es un problema terrible desde muchos puntos de vista, pero eso no lo sé. Pero soy muy escéptico sobre esa filtración. 

Finalmente, Noam, sobre su último libro Esperanzas y perspectivas. ¿Qué le da esperanza? 

Bueno, la parte de las Esperanzas de ese libro tiene que ver sobre todo con Suramérica donde realmente ha habido algunos cambios significativos y espectaculares en la última década. Por primera vez en 500 años los países suramericanos se han estado moviendo hacia la integración, que es un requisito previo para la independencia, y han comenzado a enfrentar algunos de sus problemas internos realmente desesperados. Existe una inmensa disparidad entre islas de extrema riqueza y de pobreza masiva. Una cantidad de países –incluido el más destacado, Brasil, han dado pasos en ese sentido. Bolivia ha sido bastante espectacular, con la victoria de la población indígena en una importante elección democrática. Son hechos importantes. 

Noam Chomsky, gracias por haber estado con nosotros. ¡Oh!, y feliz cumpleaños. 

Gracias.