sábado, 9 de abril de 2011

Hacia el poder ciudadano / Carlos Martínez *

El poder ciudadano, es lo único que puede hacer cambiar la solución neoliberal a la crisis económica y social que vivimos y sufrimos. La terapia de shok que se nos está aplicando en la vieja Europa, en el estado español, así como por medio del alarmante Pacto del Euro, que se nos viene encima cual una losa, que entiendo solo puede ser parado o reconducido, si la ciudadanía toma conciencia de su poder. 

La Unión Europea, gracias a su opaca gobernanza, está imponiendo cada vez más recortes sociales y privatizaciones de sectores y servicios públicos. Estamos viviendo un proceso de destrucción del estado, una especie de anarquismo derechista y ultra liberal de una virulencia nunca vista desde finales del siglo XIX.

Europa que actualmente solo puede ofrecer al mundo su estado social, está aplicándose con denuedo en destruirlo. Europa que se presenta como paradigma de la democracia en el mundo, es realidad una especie de gran empresa privada sometida al poder de los grandes consejos de administración de bancos y transnacionales. La Unión Europea, tiene un Parlamento sin competencias y un ejecutivo que es el legislativo a la vez. En Europa no existe una libertad de prensa real, pues todos los grandes medios son propiedad de empresas y bancos e informan o más bien desinforman según sus intereses.
El único reducto de libertad informativa que queda, la red, está cada vez más controlada y mediatizada.

Los gobiernos europeos empezando por el español, han encontrado la excusa perfecta, cuando se trata de imponer sus medidas más impopulares y es que la UE les obliga, cuando la realidad es que las decisiones las toman los gobiernos, todos ellos a través del Consejo Europeo y de un Colegio de Comisarios, que los mismos gobiernos nombran, mediante un reparto por Estados, que deja en evidencia aún más el deseo de zafarse de los gobiernos cuando éstos, los y las comisarías imponen sus medidas siempre restrictivas, siempre privatizadoras, siempre a favor de los poderosos.

Pretendemos dar lecciones al resto del mundo, cuando uno de los estados con una historia de la más rica del continente y cuna del humanismo occidental, lo gobierna un bufón multimillonario y fascistón. Cuando varios países europeos aún se rigen por los restos del medioevo, mediante monarquías hereditarias, conservadoras y que a pesar del bulo de que reinan pero no gobiernan participan en el control del mundo a través de estructuras opacas y antidemocráticas como el club Bildelberg.

Europa es el paradigma de la Dictadura de los Mercados. En el reino de España, el poder de la banca y de ciertos banqueros les lleva incluso a dictar la política y decir lo que es bueno o no para su España, pues de ellos es. El poder antidemocrático de la Banca en el Estado Español esta consolidado desde mediados del siglo XIX y gobierne quien gobierne, la oligarquía financiera española extiende sus tentáculos e influencia y soporta o no regimenes y gobiernos según sus intereses.

Solo un intento de ventilar este aire enrarecido de incienso, oro, plutocracia rentista y estiércol de cuadras reales, durante la II República Española, fue ahogado en sangre, años del hambre, pan y fútbol.

Pero el 14 de abril de 1931 nos dejó un legado de ideas laicas, democráticas e igualitarias que hay que rescatar. Un discurso tan inteligente como populista que todo el mundo entendía y hay que recuperar y sobre todo una convicción de ser ciudadanas y ciudadanos, no súbditos. Fue el momento de oro de la Soberanía Popular.

Así pues entiendo que para construir la alternativa social a la crisis que el nefasto capitalismo, versión casino neoliberal, que los ricos y poderosos nos han impuesto, es imprescindible construir la alternativa democrática y nos queda muy poco tiempo para ello.

Están surgiendo de forma espontánea llamamientos cívicos y populares. Hay mucha gente cabreada, buscando algo. La solución no es aupar a la derechona, ni hacer caso de los parafascistas y autoritarios de “Intereconomía” etc. etc. No, la solución es que las ciudadanas y los ciudadanos seamos conscientes de nuestro poder y reclamemos el fin de los recortes sociales; que la crisis la paguen los que la han generado y el fin de la dictadura de los mercados.

Nuestro país de países, ha sido maltratado por una destructiva burbuja inmobiliaria que generó un empleo falso y temporal, ahora destruido con la misma facilidad que se creó. Tan mal tratado como nuestras costas. Ahora los bancos y los financieros que causaron tanto maltrato ambiental, que provocaron tanta corrupción política y social, tratan no solo de seguir imponiendo su voluntad, sino que paguemos nosotros sus pérdidas de juego, su bancarrota de casino. Nos están robando la cartera, mientras miramos la tele o pensamos que aún vivimos en un mundo rico y feliz.

Toda esta situación solo la puede invertir la ciudadanía consciente de su poder y deseosa de vivir con sencillez y felicidad, con frugalidad y dignidad, con amor y tranquilidad, pero para ello, antes debemos dejar de ser súbditos y volver a ser ciudadanas y ciudadanos. Construir el Poder Ciudadano, ese es ahora en mi opinión el principal objetivo.

(*) Carlos Martínez – Presidente de ATTAC España.

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